Todo empezó con la cata que tuvo lugar en Cádiz este verano, de la mano de la experta Alicia Ríos. Por ella, descubrimos que el aceite habla, y no solo él, sino que hace hablar a sus socios en la mesa: tomates, lechugas, patatas, legumbres…. Pero también aumenta la riqueza del pan de toda la vida, y aromatiza frutas y salsas. Y entonces, vimos claro que nuestro aceite, el de oliva virgen extra era y es nuestro mejor aliado, porque no solo expresa, matiza y aumenta los mejores sabores, sino que además protege nuestra salud, despejando el camino de nuestras arterias y mimando nuestro corazón. ¿Hay algún alimento que haga todo eso?.

Y es que hemos tenido la suerte de nacer en el país mayor productor del mejor aceite, el aceite de oliva virgen extra. Pero no siempre lo tenemos a nuestro alcance, porque a veces nos presentan sucedáneos o impostores de la grasa más placentera y saludable que existe. Nada como cocinar con un buen a.o.v.e. Por eso, he recopilado los diferentes artículos publicados en el blog sobre el buen aceite, su producción, su cata, su mercado y su consumo. Y como actividad de lujo, la sesión dedicada a estudiar la expresión de nuestro aceite.

Cuestiones tan importantes como saber distinguir un aceite de oliva virgen extra de otro que no lo es, (y no es por el color como se cree), utilizar cada variedad en distintos platos de cocina, o conocer cómo cuidar el aceite en el almacenaje, son los mensajes que he intentado trasladar desde Comeencasa.

El aceite es un alimento demasiado importante en nuestra dieta, tanto que puede regir nuestra calidad de vida. Y ya que lo tenemos tan cerca –seguramente en nuestra provincia nos rodean los olivos- merece la pena conocerlo, cuidarlo, valorarlo y consumirlo. No es tanta la diferencia de precio.