Este año hemos cumplido el compromiso de colaborar con el Banco de Alimentos, en el desarrollo de la campaña de recogida de alimentos de noviembre, la más importante de las que se llevan a cabo en el año. Y hemos seguido la operación tanto como capitanes (coordinadores de voluntarios) como también de voluntarios a pie de supermercados recibiendo las donaciones de alimentos de los clientes, dado que no contábamos con más ayuda.

Este año, una vez más, se ha empleado en la campaña la fórmula mixta de donación, es decir, con alimentos y con efectivo en la caja. Y resulta que la segunda ha tenido mayor aceptación, según nos contaron las cajeras del súper (son magníficas comerciales y excelentes sicólogas con el público).

Resulta que, según el Banco de Alimentos, recibir donaciones en metálico les permite comprar todos aquellos alimentos que falten para preparar cajas o cestas con una selección de alimentos básicos, con lo que se completa eficazmente la operación, para que las familias sin recursos reciban un poco de todo para su dieta.

Como observación diré que este año el aceite de oliva virgen extra ha brillado por su ausencia (su precio, por las nubes), todo ha sido aceite de girasol. Han donado pocas conservas, pero sí bastante leche, caldos y legumbres. La pasta también ha estado presente en las cajas de alimentos (llamadas bañeras), con capacidad para unos 500 kilos, siendo el producto más económico, pero el caso es colaborar.

Ah! y el tema de conversación de este año en el súper ha sido la inflación, que lógicamente está influyendo en las decisiones de compra de muchos consumidores. 

Un año más hemos cumplido, pero también es verdad que cada día tenemos menos voluntarios dispuestos a colaborar en las campañas de recogidas de alimentos, teniendo que permanecer en turnos de algunas horas de pie en las puertas de los supermercados. Y está comprobado que ésa es la mejor manera de obtener buenos resultados en la operación que organiza el Banco de Alimentos. Eso sí, hemos contado con jóvenes estudiantes de la ESO, que, coordinados por sus monitores han participado en la Recogida, y a los que les tenemos que agradecer su impagable ayuda, junto a su simpatía y vitalidad. Creo que es la hora del voluntariado de la juventud. A nosotros hace tiempo que nos duele la espalda y las piernas, cosas de la edad.

Quedamos pendientes de que nos comuniquen los resultados de la campaña.