La revista de OCU del mes de marzo dedica un reportaje a la carne de hamburguesa. La Organización ha analizado 16 hamburguesas frescas de supermercado, junto a 6 preparados de carne y 10 burguer meat, revisando el etiquetado, y en el laboratorio ha analizado los ingredientes, la calidad de la carne y su higiene. El artículo ha sido muy reproducido en diferentes medios de comunicación. Y deberíamos tener en cuenta sus conclusiones a la hora de comprar una hamburguesa preparada, aunque con ella solucionemos una comida.

EN RESUMEN:

LA GRASA: para empezar, la noticia indica muy claramente que es mucho mejor un filete que una hamburguesa de ternera en términos de calidad. No obstante, subrayan que la calidad de la carne de las hamburguesas que analizan es aceptable, pero conteniendo más del doble de grasa de un filete (14% frente a un 6%).

LA SAL: su aporte supera la cantidad de sal recomendada por la AESAN (Agencia Española de Seguridad Alimentaria). Por tanto, no debe añadirse más sal en el cocinado.

CALIDAD: se han detectado problemas de higiene y demasiado colágeno en algunas hamburguesas de supermercado. Y en cuanto a su contenido nutricional, las hamburguesas preparadas son peores. 

SU CONSUMO: no debe abusarse de su consumo, concretamente de las burguer meat, pues incluyen sulfitos como conservante, que pueden causar dolores de cabeza y naúseas.

ADITIVOS: ninguna hamburguesa industrial está libre de ellos (espesantes, aglutinantes y dextrina, aromas y colorantes).

OTROS INGREDIENTES: la cebolla, la soja, el arroz o el maíz (finamente cortados).  Y en esta ocasión, no se han detectado otras carnes mezcladas.

ETIQUETADO: debe indicar porcentaje de carne de vacuno que lleva, la fecha de caducidad, la conservación en frío, los ingredientes, la cantidad neta y los datos del fabricante.

MARCAS: suele haber mucha diferencia entre diferentes marcas.

CONSEJO: priorizar las hamburguesas caseras, pues podemos elegir en la carnicera el corte de carne deseado.

 

HAMBURGUESA HECHA EN CASA, RECETA DE OCU:

400 g de carne de añojo picada, 50 g de miga de pan remojada en agua y muy escurrida, 50 g de mantequilla, 200 g de cebolla picada muy fina, medio huevo, sal y pimienta blanca molida.

Dorar la cebolla en la mantequilla hasta que esté blanda. Dejar enfriar en baño maría de agua, hielo y sal. Cuando alcance textura de pomada, mezclar con el resto de los ingredientes (carne muy fría) y trabajar para que la masa esté bien ligada. Dar forma redonda, cuidando de apretar por el centro.