Durante el congreso  “Cádiz Bienmesabe”, celebrado en Jerez en el pasado mes de marzo, asistimos a una charla impartida por Víctor Pacheco, experto en humanización del Sector HORECA. El tema fue de total actualidad: «Frente a la escasez de personal, cómo implicar y retener a los equipos», aplicado a la hostelería, un sector poco atractivo.   

Según la empresa Turijobs (captación de empleo), el 43% del personal de hostelería pensaba ya  abandonar su trabajo antes de la pandemia. Tras el covid, los que estaban dispuestos a marcharse eran el 55%. En Baleares, por ejemplo, se estima que se necesitan alrededor de 1.000  camareros.

Víctor Pacheco se refirió a la llamada “Gran Renuncia”, por la que 50 millones de trabajadores en USA dejaron sus empleos al principio de la pandemia, para poder vivir «de otra manera».  

Pero lo cierto es que no nos hemos humanizado después de la crisis sanitaria. En el sector ahora hay más absentismo, más bajas y mayor descontento. El problema es sin duda la calidad del empleo:

a) Por la estabilidad laboral (43% de temporalidad)

b) Por la difícil conciliación (turnos, fines de semana, etc.) y largas jornadas.

c) Por el salario, una media de 19.000 euros (17% por debajo del salario medio nacional)

d) Por ser empresas familiares, mal trato a las personas y malos jefes.

Es necesario corregir este problema, y en el proceso, posicionar a las firmas que lo intenten, cuidando el alma de la empresa (a través del departamento de RRHH); pagando un salario adaptado a las ciudades (diferentes niveles de vida); y con el necesario apoyo psicológico.

Y por otro lado, es imprescindible la promoción interna, premiar la productividad, cuidar al cliente interno (personal), cambiando de mentalidad, estandarizando los procesos de trabajo y dando cariño a los empleados.

De hecho en algunas empresas -según indicó Pacheco- han puesto en práctica algunos cambios para conseguir la conciliación, como cuatro jornadas de 10 horas y tres de descanso. También se están dando más días de vacaciones. Cada empresa tiene sus necesidades. Pero falta organización (turnos, jornadas, vacaciones, cargas de trabajo…); comunicación (reuniones); y formación (liderazgo, conflictos…).

Se trata de buscar equipos comprometidos, sentir la empresa, con más producción, menos costes, más servicios y mayor fidelización.

Efectivamente, el trabajo en la hostelería está muy desprestigiado y ello repercute en la calidad del servicio y en la imagen del establecimiento. Sería bueno conseguir un acuerdo a nivel interprofesional para dignificar esta profesión. Y para ello, el empleado y el equipo deben sentirse contentos, comprometidos y cohesionados (equipos 3 C).