MAU MAU mesasHace quince años, cuando abrió en Cádiz El Corte Inglés, el local fue su restaurante, de selecta carta, que no llegué a conocer. Situado sobre la enorme terraza acristalada con vistas a la bahía y dedicada a la restauración, impresionaba verlo desde abajo. Hoy la cafetería se ha diversificado con franquicias de comida rápida y familiar. Y el local superior, tras permanecer años cerrado, abrió hace un mes de la mano de los empresarios hosteleros Mauricio Navascués (Gadisushi, plaza de abastos de Cádiz), y Mauro Barreiro (La Curiosidad de Mauro en Puerto Real). Se llama Mau-Mau y cumple todos los requisitos para ser referencia de establecimiento puntero en comida asiática, que falta hace en Cádiz.

Ambos socios –jóvenes y emprendedores- componen las dos mitades de un llamado restaurante bistroriental, en el que complementan la oferta de comida asiática con otros platos relacionados, para los menos amantes del sushi de mayor crudeza, todo ello con toques gaditanos. Creo que el resultado es muy atractivo.

Mau Mau mosaicoUna decoración adecuada y elegante en colores y diseños recibe al cliente en un espacio que pide más mobiliario, dada la amplitud del local. La impresionante barra, en largo y profundidad, situada al final, permite trabajar con comodidad e independencia, mientras se observa a los cocineros. Cada uno tiene su propia especialidad (elaboración y emplatado). El servicio de camareros –en este caso camareras- es muy agradable y colaborador.

Tengo que decir que en esta nuestra primera visita probamos platos de sushi indirectos; me explico: el pescado llevaba un ligero flambeado, para contentar a los que en nuestra mesa no amaban demasiado el crudo. No obstante, el resultado fue más que satisfactorio.

Una carta con sushi, sashimi, tartar o tataki, etc., que también ofrece otras elaboraciones más “occidentales”, convierte al lugar en un sitio solvente. Solo apuntar que el ceviche de mero estaba un poco fuerte en el marinado, si bien no llegaba a molestar demasiado. La carta se estructura en niguiri clásico y niguiri loco, makis&rock roll; la cruda realidad; bocados de oriente sin complejos; a la brasa y postres (estos últimos, ciertamente exquisitos, sobre todo el de higos, que me encantó). La cocina asiática se presta sin duda a imaginación y fusiones.

Creo que lo más comentado en nuestra mesa fue la magnífica presentación de los platos, en colorido, disposición y composición. En Mau Mau tienen variedad en referencias de vinos y cuentan con la cerveza Maier. Fue una cena ligera, es decir, con buena digestión, exquisitos postres compartidos, y una aceptable relación calidad/precio. Doy por sentado que el pescado procede de buenos proveedores locales.

Me llamó la atención comprobar entre el público representantes de todas las edades. Eso es una buena señal.

Está claro que toca una segunda visita al establecimiento en horario de mañana, para corroborar nuestras impresiones gastronómicas y poder disfrutar de la luminosidad del lugar y las vistas al nuevo puente sobre la bahía. En ello estaremos.

Más información:

Cosas de Comé

La Voz Digital

Introducción al sushi, comeencasa.