La CazuelaportadaLa carta es provisional pero ya promete, e incluso ilusiona: ensaladilla de pulpo con salsa fina, lomo en manteca casero, solomillo con crema de jamón ibérico, atún rojo encebollado, surtido de tortillas propias: de berenjenas y calabacines, de patatas, pimientos y cebollas, o simplemente española, o campera (guisantes, chorizo); y para acompañar unas ricas zanahorias bien aliñadas (gratis de la casa). Las patatas fritas son de verdad.

En breve estará la carta completa y definitiva de La Cazuela, un mesón gastrobar que abrió la semana pasada en la calle Doctor Gómez Plana de Cádiz, y que ofrecerá además platos del día, con una cocina tradicional y casera. Al frente estará el joven Álvaro Ortega Navas (licenciado en económicas), que cuenta con el apoyo y la experiencia de sus padres Carmen y Carmelo, que regentan desde hace 10 años el catering del personal de Navantia en Cádiz. Allí dan de comer a diario a más de 200 personas, con menús caseros y económicos. Carmelo trabajó de cocinero en El Cantábrico y en La Camelia, un curriculum vinculado con el mejor pasado hostelero de Cádiz, de mediados del siglo XX.

La Cazuela interior_editado-1Puerta Tierra amplía de este modo su oferta gastronómica profesional con este nuevo establecimiento presentado como mesón por trabajar los embutidos ibéricos de Extremadura (del matadero de Fuente del Maestro, y  que en La Cazuela cortan a mano); y gastrobar (con revueltos, tempuras, salsas especiales, etc.). La zona del Parque de Varela y alrededores es muy valorada por su situación céntrica en la ciudad y cercanía a colegios, autobuses, mercado de abastos, organismos oficiales, y también por supuesto, la playa.

La dirección de La Cazuela tiene las cosas muy claras: qué ofrecer, cómo elaborar, cómo servir y cómo organizarse, para abrir todos los días de la semana, con desayunos, tapas de mediodía, almuerzos, meriendas y cenas-tapeo. Un bar multiusos con vocación de profesionalidad y calidad, que cuenta con terraza exterior, LA CAZUELA mosaico_editado-1local confortable y funcional, y un agradable reservado en el entresuelo con capacidad para 35 personas. Abrirá desde las 8 de la mañana a 12 de la noche, comenzando los domingos una hora más tarde.

La degustación de las primeras tapas de La Cazuela ha traído como sorpresa las albóndigas con tomate (con hierbabuena y perejil), de carne de ternera muy jugosa y salsa de tomate más que rica.

Los precios son muy razonables en relación a calidad, las materias primas tienen un apreciable nivel y un origen conocido, y es de esperar una buena dirección del equipo. También tendrán vinos de la tierra de Cádiz, así como algunas cervezas artesanas.

Necesitamos una hostelería profesional y organizada, pero que trabaje los buenos productos, que existir existen. Salir a tapear es una decisión deliberada que debe acabar en placer y recompensa de sabores, por buena cocina y buen servicio, no hay más. Lo suyo es que deseemos volver.

Mucha suerte a La Cazuela.