Cata Pescado FoodieTodos los jueves por la noche el local de Foodie Cádiz acoge una cata para un máximo de 20 personas, que se organizan dispuestas alrededor de la encimera-fogón o de otras mesas auxiliares, creando un ambiente familiar y distendido. El jueves de hace tres días asistimos a una original cata: pescados de temporada, maridados con vinos o cervezas artesanas. Y mereció la pena, por el ambiente y por el material, un conjunto de platos bien presentados, agradables y propios de una cocina profesional y actualizada.

Foodie Cádiz es un espacio muy activo en la gastronomía gaditana, presente en medios de comunicación como redes sociales y programas semanales en la televisión local, y organizador de múltiples actividades relacionadas con la cocina, dirigida a todas las edades. Por ello, a poco más de un año de su creación, cuenta con fieles seguidores, la mayoría gente muy joven y que adora la gastronomía en todas sus facetas. Cádiz, además, cuenta con recursos para ofrecer esto y más.

Cata pescado Foodie mosaico2Paula Varela, Carlos de la Rosa y Fernando Conde forman el equipo humano de Foodie Cádiz, un grupo perfectamente coordinado para gestionar y comunicar los distintos eventos gastronómicos que basan su fundamento en la mejor comunicación y ejecución.

Fue Paula precisamente quien hizo la introducción a la sesión de cata de pescado de temporada, explicando la filosofía del evento a los que se estrenaban. El público consistía en un colectivo de personas ávidas de degustar y conocer tanto el origen, la naturaleza y la elaboración de cada producto y cada ingrediente, incluyendo los vinos. Esta información no la recibimos en un bar cualquiera.

Los platos de la cata del jueves pasado fueron:

1.- Ceviche de caballa con leche de tigre. La leche lleva tres cítricos. Es preciso desangrar la caballa para obtener un buen sabor, para lo que admite un poco de agua. Va troceada y blanqueada con limón durante 1 hora, antes de macerarse en la leche de tigre. Lleva cebolla morada y un boniato cocido para darle un punto dulce. Va cubierto luego con cilantro y perejil.

Cata pescado Foodie3Se maridó con manzanilla fina Las Medallas, de Bodegas Argüeso, de uva palomino. Se recuerda al público –por si alguien no lo supiera- la diferencia entre el vino de Jerez y la manzanilla, ya que esta última, por su especial clima, no llega a romper el velo de flor. Manzanilla con sabor salino, frescor de mar.

No obstante, solicité comenzar la degustación con la cerveza alemana – me pusieron weihenstephaner-, de trigo, de alta y rápida fermentación. Es la cerveza más antigua del mundo.

2.- Sardina marinada con higos, canónigos y un ajoblanco con piñones en lugar de almendras (sabor muy cremoso y riquísimo). La sardina está marinada con 2 litros de agua de mar, vinagre suave y zumo de limas y limones, con 1,5 horas en la nevera. Luego hay que secar y añadir aceite de oliva virgen extra. Se conserva muy bien en nevera de 7 a 10 días.

Se acompañó de un vino blanco del Penedés, Gramona, de uva xarello, criado como cava y de agricultura ecológica. Amarillo brillante y burbuja fina.

3.- Lomo de dorada sobre algas, espagueti de mar y napado con muselina de erizos. La dorada –de procedencia salvaje, por lo que tiene menos grasa- lleva una salsa holandesa de erizos, y es un plato caliente.

El vino elegido fue el blanco seco de Rueda, Cantosan, procedente de una bodega joven, 100% uva verdejo. Notas frutales, color amarillo pajizo. Lo más característico es su acidez y retrogusto amargo.

4.- Huevos de choco a la plancha, con salsa alioli de ajonegro (6 dientes de ajo negro, con 7 veces más propiedades que el ajo tradicional y más dulce, además no se repite). El ajonegro de referencia es el de Las Pedroñeras.

Se maridó este plato con un vino de Somontano, Viñas de Vero (Pirineos-Ebro, Barbastro), con D.O. desde 1985. Estos vinos han pasado a tener una gran calidad en pocos años. Uva tempranillo, miura y chardonnay.

Por cierto, no se olvidaron del postre: unas «monedas» de chocolate con salicornia.

Buen ambiente y actitud por parte del público. Y por el lado de los organizadores, una gran profesionalidad en técnica y en comunicación.

Ciertamente allí se estaba como en casa.

A destacar, el gran interés y conocimiento de los asistentes en materia de gastronomía, incluso entre los más jóvenes.