Ni dos meses abierta lleva esta taberna en el barrio más antiguo de Cádiz (y creo que de Occidente). Su propietario, Jonatan Cantero ha emprendido su proyecto más personal, en un establecimiento donde el vino es protagonista, dada su formación como sumiller y experiencia y conocimiento en el servicio del vino.

El nombre del sitio corresponde a uno de los vasos de cristal más utilizados en Sanlúcar de Barrameda, donde distinguen entre: caña o vaso -el de menor tamaño-, Gorrión, -el intermedio, con la capacidad de un catavino- y castora, el mayor pero hoy en desuso. Cantero advierte que quien lo desee puede solicitar que le sirvan en el catavino clásico.

El local es alargado, tiene dos entradas, una pequeña barra, mesas bajas y altas, y una terraza que mira a la Puerta de El Pópulo, una de los accesos medievales de la ciudad, con barriles como mesas. El suelo ha respetado las losas de Tarifa, como tenían muchos locales en Cádiz desde el siglo XVII-XVIII, lo que le da su solera.

Son numerosas las referencias de vinos, manzanillas, vermuts, etc.,y algunos de ellos también se sirven de varios grifos.

Como cualquier taberna, Gorrión no tiene cocina, pero ofrece una gran variedad en tapas frías, embutidos y también platos calientes como el caldo de puchero (que se agradece con estos fríos), algún guiso, berza o potaje según el día, y elaboraciones como carne mechá o el dobladillo gaditano. El pan es excelente, por algo es del obrador La Cremita. Cuenta también con queso de Suralgas, cecina y pastrami.

Es un sitio adecuado para el aperitivo, el encuentro o incluso el almuerzo –como hicimos nosotros- o la cena. Este tipo de establecimientos dan categoría a la oferta hostelera gaditana, por su especialización, basada en los mejores vinos, entre los que están los de la provincia gaditana.

Caldo de puchero, ensaladilla de gambones con regañá, carne mechá, dobladillo, mejillones con patatas fritas y piparras, y tabla de queso semicurado, cecina y pastrami (pecho de vaca). Una degustación para acompañar a la cerveza introductoria, la manzanilla Gabriela y un magnífico palo cortao. Un lugar donde se cuida el producto y el servicio.