Mulsum, Sanguis, Antinoo y Mesalina. Quédense con estos nombres porque representan los sabores de dos mil años atrás, cuando la antigua Roma. Ayer jueves se presentaron en el importante y bello conjunto arqueológico de Itálica (Santiponce, Sevilla), estos cuatro vinos, fruto de investigación histórica, arqueológica y enológica. El acto estuvo organizado por  la empresa Dínamo Cultura, con Manuel León como responsable; y contó con el patrocinio de la Delegación  de Turismo y Comercio, en colaboración con la Consejería de Cultura y Deporte, representados por Carmen Arjona, delegada provincial. Así han nacido como productos de certificación turística los llamados vinos de la Hispania Romana, que pretenden ir unidos a nuestro propio pasado romano en la península. El escenario escogido para el acto acertó plenamente.

Precisamente el pasado 19 de junio, en el Hotel Playa Victoria de Cádiz, asistimos también a la presentación de estos cuatro vinos, junto a una conferencia sobre gastronomía de la antigua Roma, y con el maridaje de platos preparados por el chef del Hotel. Ahora, ha tenido lugar la presentación institucional en su lugar más adecuado, el conjunto arqueológico de Itálica. De este modo, representarán el llamado turismo experiencial, con sabores y olores de hace 2.000 años.

Tras las palabras de la empresa organizadora y la entidad patrocinadora, se procedió a servir el vino entre los asistentes con su maridaje correspondiente, todo ello en la entrada del conjunto arqueológico, que presentaba un aspecto excelente para el visitante.

El vino Mulsum: vino de miel, consumido al inicio de los banquetes, dulce pero suave, con 13º de alcohol. Uva Cabernet. Fue maridado con un canapé de rollito de cabra. Va estupendamente con atún, mojama, maruca…..etc.

Sanguis: vino especiado con rosas en la segunda fermentación. Viene de la leyenda de sangre y rosa en el nacimiento de Afrodita y su amante Adonis. Tiene una potente confitura. Se servía al final del banquete. Marida muy bien con carnes, pescados blancos y alimentos no potentes. Se maridó con banderillas de mojama, queso y tomatitos cherry.

Antinoo: vino a base de violetas, y un sabor y un olor más intenso que los anteriores, que embriaga al principio en boca. Va muy bien con platos especiados. Simboliza la ambivalencia de la suavidad y la fortaleza, como indica el nombre del amante de Adriano, el emperador romano bético. Se degustó con un quiche de carne y confitura de manzana.

Mesalina: huele intensamente a canela, es el más potente de los cuatro. A esta sustancia se le atribuyen poderes curativos de enfermedades y como condimento en la cocina. Lleva el nombre de una famosa e influyente prostituta romana. El maridaje consistió en un canasto de crema, a modo de postre.

El acto estuvo amenizado con música de fondo antigua romana. Los distribuidores de estos vinos tienen intención de que sean comercializados en centros culturales y arqueológicos romanos (Baelo Claudia, Itálica, etc.) de Andalucía o del resto de España. Sus sabores tienen originalidad frente a lo conocido hasta ahora en nuestro país, y están muy indicados para determinados ambientes –catas, talleres, recorridos culturales, recreaciones, etc.-

De nuevo nuestra enhorabuena a Dínamo Cultura por la iniciativa. El acto de ayer expresó la belleza, el equilibrio y el estilo de una época pasada, regida por la máxima organización para disfrutar de la vida. Estos vinos transmiten sabor de la antigua Roma, gracias a los escritos que han llegado hasta nuestros días de expertos e historiadores como Columela o Plinio.

Más información:

Presentación en Hotel Playa de Cádiz

Cata en el Centro de Interpretación de Dinamo Cultura