Ustedes perdonen mi atrevimiento. En el bachillerato solo estudié dos lenguas vivas -inglés y francés- por cosas de los planes de estudio. Pero este titular me ha quedado chulísimo. Y dicho esto, les explico: ayer tarde tuvo lugar en el Hotel Playa Victoria de Gades –perdón, de Cádiz-, una nueva edición del ciclo “Experiencias gastronómicas”, bajo el nombre de “Los Sabores de la Vía Augusta”, organizado por este establecimiento hotelero representado por Rocío Sutil, junto al Blog Gastronómico Tubal (Pilar y Juan Antonio).

El contenido de esta jornada de gastronomía romana ha sido interesantísimo, porque entre otras cosas, se presentaron en nuestra ciudad los vinos tintos elaborados en Santiponce (Sevilla) según protocolo de expertos agrónomos como Columela (gaditano por más señas). Hubo maridaje a base de platos recreados como la cocina de la antigua Roma, y todo ello junto a la salsa Flor de Garum. Para ello, nuestra amiga bloguera Lola López nos introdujo al mundo gastronómico romano, Manolo León de la firma Cotidiana Vitae ilustró sobre sus vinos, y los investigadores de la Universidad de Cádiz Fini Sánchez y Darío Bernal, hablaron del famoso garum. Todo un lujo de evento para gaditanos, sevillanos y personas de buena voluntad gastronómica. En la mesa, Juan Antonio Mena (Tubal) moderó las diferentes intervenciones. La sala del Hotel, totalmente poblada de blogueros, cocineros, empresarios de hostelería, miembros de grupos gastronómicos, en fín, un público que sin duda sabía valorar la importancia del acto. No se preocupen, que hablaré de todo, pero en este post solo del “bebercio”….

Enólogos, arqueólogos e historiadores han sido los padrinos de estos vinos romanos. Y es que gracias a ellos, 2.000 años después hemos conseguido viajar en el tiempo a la Bética, actual Sevilla, con la elaboración de unos tintos según información de investigación fidedigna. El resultado, vinos jóvenes fermentados con especias. El reto lo ha asumido Cotidiana Vitae, empresa que gestiona el Centro de Interpretación que desde hace un año funciona en la localidad de Santiponce, dedicado a recrear la vida en Itálica famosa…. Si hacer vino ya es complicado, imagínense elaborarlo por ejemplo con miel poco edulcorada, y con las variedades de viñas más cercanas a las actuales junto a productos del entorno. De momento, teníamos a nuestro alcance tres copas tres con los tres vinos traídos de Santiponce, que se comercializarán bajo la marca Bética Hispania. Aquí está mi crónica anterior sobre la cata de estos vinos romanos.

El primero, MULSUM: vino de sabor afrutado, adaptado al consumidor, pues en concreto a las mujeres no se les daba a beber vino sin aditivos o especias, necesarios para garantizar su durabilidad. Por ello, el vino se especia fuertemente en la antigua Roma. Tras probar con perejil o mirto, sus creadores se proponen elaborar y envasar este vino que huele a especia y a miel. El Mulsum se tomaba caliente, para mayor intensidad de su sabor. Servía par abrir el apetito y para acompañar a los postres; en retrogusto, con Libum, o panecillos de laurel va estupendamente y así se maridó, junto con Isicia Omentata, especie de hamburguesita riquísima.

Vino SANGUIS (vino con base de rosas): se dice que está relacionado con el nacimiento de Venus, creándose para ambientar y celebrar este acontecimiento. Tiene un punto picante. Partimos de que las especias alargan la vida del vino, pero resultaban caras de precio. A veces se utilizaban sobras de la despensa para potenciar el sabor de los caldos. Y en las tabernas, se escatimaban los costes. Se conserva un texto de un cliente de taberna quejándose de lo aguado de su vino. Éste concretamente iba al final de los banquetes (con música para los sentidos) junto a frutos secos. Se acostumbrada a tomar 5 almendras para impedir la borrachera. Se maridó con un emperador (pez espada) al estilo toroni.

VINO ANTINOO: con aroma a violetas que persiste en todo momento y que embriaga al momento. Con toques mitológicos de Venus, Adonis, pasión, pues Antinoo fue el amante de Adriano. Este vino está perfumado para envolver. Va muy bien para carnes, y por su carácter, es un homenaje a la ambigüedad. Se maridó con Pullum Numidicum (Pollo Numidico).

Una gran idea traer dar a conocer estos vinos en Cádiz, que en breve estarán a la venta en tiendas especializadas. Perfecto también el maridaje con los cuatro platos elaborados por el Chef del Hotel Playa Victoria, Javier Bocanegra, asesorado por Lola López, arqueóloga de profesión.

¡¡¡Lástima que no hubiera blogueros en la antigua Roma….!!!

Descripción de nuestro bloguero Benji Gómez

Las recetas, en el próximo post.