Visto en el libro “Breve historia de la gastronomía andaluza” de Juan Antonio Molina (Editorial Castillejo, 1998), con la definición del árabe “al-boronía: manjar nombrado en las Mil y una noches. Guisado de berenjenas, tomates, calabaza y pimientos, todo mezclado y picado. Es un pisto diferente al que solemos hacer en casa, que incluye además calabaza, y es más rápido de hacer que el de siempre.

Ingredientes: ½ kg de berenjenas, ½ kg de pimientos verdes de freir, ½ kg de tomates maduros, 250 g de calabaza amarilla, 1 cebolla grande, aceite de oliva virgen extra, 1 cucharadita de pimentón dulce y otra de buen vinagre y sal.

Pelar las berenjenas y la calabaza y cortarlas en trozos no muy pequeños. Lavar y partir los pimientos, quitándoles las semillas y cortarlos a tiras.

Pelar y picar finos, separadamente, la cebolla y los tomates.

Calentar el aceite en una cazuela amplia y freir el pimiento y la cebolla. Cuando empiece a dorarse, agregar los tomates. Dejar rehogar y añadir las berenjenas y la calabaza. Añadir sal y el pimentón. Remover y poner el vinagre.

Tapar y cocer a fuego lento hasta que todo esté cocido pero sin deshacerse.

Servir en una fuente amplia.

Esta es una de las recetas incluidas en el libro citado arriba, si bien ésta no se atribuye a ninguna provincia en particular.

Pero como receta, es más rápida que el pisto clásico y está deliciosa. El pisto o alboronía es uno de los platos más socorridos. Podemos tirar de él para las cenas, junto a una simple tortilla francesa, un filete de pescado o pollo, etc.