En la tarde del pasado jueves, con más viento que lluvia, pasamos un buen rato con el encanto de una librería alejada del centro de Sevilla. En el barrio de San Jerónimo, “La Traviesa de Changay”, “Librería dependiente de vosotros y Espacio Factor para tus libros. En este coqueto y original espacio de exposición y homenaje de libros, estuvimos charlando, con la excusa de los míos, de muchas cosas relacionadas con la cocina, la alimentación, el cuidado del medio ambiente, la hostelería profesional, la industria alimentaria… muchos temas salidos de lo meramente culinario, porque tal como he dicho muchas veces, yo vendo que la gente cocine en casa.

Pocos asistentes pero muy interesados y conocedores de las cuestiones que rodean nuestra manera de cocinar y de comer. Con ellos hablamos, comentamos, preguntamos durante más de una hora que se nos hizo corta.

Ya puedo decir que tengo una colección de libros, una saga de recetarios y pequeños tratados de los alimentos, encuadernados en gusanillo para su fácil manejo en la cocina. Libros que poco a poco se van vendiendo, no soy autora de best seller, pero estos sencillos libros van reponiéndose en las librerías poco a poco. No creo tendencias, tal vez porque voy a contra corriente, pero lo que escribo es de verdad.

Mi mayor gratitud por asistir a este pequeño acto de concienciación culinaria en una tarde desagradable en el tiempo atmosférico, que sin embargo nos aisló para encontrarnos muy a gusto.

La Traviesa de Changay está en la calle Cantina, 6, en la parte nueva del barrio de San Jerónimo, en Sevilla. Y allí están mis cinco libros.