Laura Robles Calero es una joven sevillana de 23 años. Es nieta del famoso Juan Robles, fallecido en 2021, fundador de uno de los iconos de la hostelería de Sevilla, el Restaurante Robles. Cuando Laura cursaba la ESO, en 2018, le encargaron en clase un trabajo sobre un tema relacionado con sus aficiones, y ella decidió que escribiría sobre la cocina, teniendo en cuenta que era la profesión con la que convivía desde siempre (además de su abuelo, su madre, su tío y su hermano están dedicados a la hostelería y al negocio familiar).

Así nació el libro La Cocina No Escrita de mi Abuela, como autoedición, y cuyos beneficios irán destinados a Manos Unidas.

Pero en su proyecto quiso recopilar los conocimientos de su abuela Francisquita, que en realidad son el saber culinario de su familia, con recetas que siempre se han practicado en casa, pero que nunca se han dejado por escrito.

En La Cocina No Escrita de mi Abuela, Laura desea demostrar el valor de la cocina casera, la sencilla, la de siempre, la de todos los días, dirigida sobre todo a los jóvenes, para convencerles de lo fácil que es preparar la comida en casa.

Junto a las recetas más tradicionales, el libro recoge los utensilios de cocina imprescindibles para trabajar en la cocina.

Su contenido se estructura en Entrantes y huevos; guisos y potajes; Sopas y cremas; Arroces y pastas y Carnes; Pescados; salsas; verduras y postres.

El libro es alegre en su diseño, con un estilo cercano, tal como lo son sus consejos y la explicación de sus recetas.

Unas croquetas del puchero, unas patatas con carne, un potaje de alubias, un gazpacho, un pollo con tomate, etc., son algunos de los ejemplos recogidos en este delicioso libro.

Conozco a la familia Robles, y también he tenido el honor de probar algún que otro plato elaborado por Francisquita, amante de la cocina, cuyos fogones siguen funcionando a diario para su familia, en paralelo a su red de restaurantes.