Situado en pleno centro de Sevilla, aunque un poco escondido a la sombra del singular edificio del Colegio de Arquitectos, el Restaurante Palo Cortao es ya una referencia en la capital hispalense, por su aportación a la cocina ecológica y de temporada, y por su trato a los vinos andaluces, sobre todo los del marco de Jerez, lo que le hizo merecedor de uno de los premios Solera en 2023.

Palo Cortao también se llevó el primer premio del concurso de cocina ecológica celebrado en Sevilla en el pasado mes de febrero.  Es un establecimiento con una cocina muy cuidada y bien presentada, con el equipo culinario trabajando a la vista del público. Cuenta con un salón con pocas mesas y una terraza a modo de desahogo con dos o tres veladores.

Su jefe de cocina es Ángel Rodríguez y su jefa de sala y sumiller, Ana Hergueta.

En un almuerzo para dos hace pocos días, fuimos amablemente atendidos, y probamos los platos más sencillos de la carta, por aquello de empezar, con la cerveza Águila sin filtrar, que nos está gustando mucho, si bien no quisimos pasar en esta ocasión a su buena oferta de vinos.

La comanda comenzó con un entrante de mantequilla de anchoa y alcaparra. Riquísimo. 

La ensaladilla de atún con mayonesa de kimchi, nos encantó con el sabor a pescado de esta mayonesa, Le pondría un 10. 

Las croquetas de jamón: con una bechamel muy fina y homogénea. Es un plato que siempre pedimos.

Un ajoblanco con tartar de salmón y mango y salsa wakame. Otro gran plato. De sobresaliente.

Los buñuelos de bacalao con salsa de yema. Creo que fue el mejor plato, por sabor, textura y originalidad en su presentación.

De los puerros confitados con carbonara de mejillones y gambas, digo lo mismo, excelente plato.

El postre fue una primicia que nos sugirió la camarera: cerezas maceradas en ron y cremoso de espuma de yogur. Un dulce delicioso y original.

Palo Cortao es un proyecto eficaz y definido, con la filosofía de la materia prima ecológica y de temporada y unos sabores espectaculares.