El viernes pasado tuve la gran satisfacción de impartir una charla en la Escuela de Hostelería I.P. Fernando Quiñones, de Cádiz capital, un centro adscrito a la Diputación Provincial. Fue gracias a la petición de mi amiga Mercedes López, y estaba dirigido a los alumnos del primer y segundo ciclo de cocina, la mayoría muy jóvenes. El tema del acto fue la evolución de la cocina y gastronomía en Cádiz en los últimos quince años, sus productos locales y los libros gaditanos escritos sobre cocina y gastronomía.

Es la segunda vez que colaboro con este centro de formación, cuyo profesorado –como ocurre en todas las escuelas de hostelería- trabaja con entrega y pasión para enseñar a los futuros trabajadores de la cocina.

Durante casi dos horas estuve explicándoles los eventos acontecidos en Cádiz y su comunicación a través de webs, blogs y redes sociales, así como mediante medios de comunicación escritos y digitales. Ellos han influido en el desarrollo de la marca gastronómica Cádiz, que tanto bien ha hecho a nuestra provincia, fundamentado en sus buenos productos de tierra y mar.

Pero también los eventos –rutas, muestras, jornadas, talleres, etc.- han contribuido a mostrar lo mucho bueno que tenemos, promoviendo así el emprendimiento de bodegueros, queseros, ganaderos, agricultores, cocineros/as (sobre todo), todos ellos con apasionantes proyectos para llevar a cabo.

Me llamó mucho la atención que los alumnos fotografiaran la relación de los libros gastronómicos que llevé en la presentación. Les advertí que internet todavía no puede con ellos, porque su información es veraz, comprobada y trabajada por los que saben.

Una mañana agradable compartida con la cantera culinaria gaditana.

Gracias al I.P. Quiñones.