Hace unos días asistí a la presentación de dos recientes libros publicados sobre carnaval, de la mano de dos personajes de la fiesta gaditana: Eugenio Mariscal, autor de “El Antifaz de oro. De la Peña al Museo”. Y por otro lado, Luis Frade, que ha escrito “El Coro de las Niñas”.

El libro de Eugenio Mariscal, editado por el Aula del Carnaval de Cádiz, es una memoria viva del premio más prestigioso de la fiesta, el Antifaz de Oro, concedido a quien participó en el carnaval durante más de 25 años consecutivos, pues contiene apuntes de los 50 retratos de los galardonados. Los retratos son a lápiz, obras del pintor Juan Muñoz hoy fallecido, y estaban colgados en las paredes de la Peña El Molondro hasta su cierre. Más tarde, los cuadros se expusieron en el Museo de Cádiz, creándose la primera pinacoteca de carnaval.

Eugenio Mariscal es coordinador del Aula de Cultura del Carnaval, sección grupo de letra. Durante la charla indicó que todos los carnavales son hijos del de Cádiz, el único que muere y nace cada año (Colombia, Uruguay, Chile, Méjico, etc.). Mariscal indicó que la copla la inventa Lorenzo de Medicis en 1591. Y subrayó la influencia de esta fiesta como creadora de empleo, poniendo como ejemplo la organización del concurso del Falla, que cuenta solamente con 800 localidades, pero se piden anualmente alrededor de 40.000 entradas.

Luis Frade, con su libro “El Coro de las Niñas”, ha escrito la historia de esta formación de voces mixtas, pioneros en su modalidad, desde que empiezan a salir, y se consolida en 1982. En 2003 se reconvierte ya en un coro callejero y así continúa. Este año saldrán bajo el nombre de “Los Tercios de Frade”.

Reconoce Frade que el carnaval es una terapia, un sicoanálisis. El coro de las niñas estaba formado por amigos/as, miembros de una pandilla, que salen a cantar de novios, luego de casados y más tarde con hijos. Ha sido un grupo familiar que se ha mantenido durante años, con el apoyo musical de la esposa de Frade, Adela del Moral, antifaz de oro por cierto, la única mujer que lo ha conseguido.

Se habló también de las cada vez más afinadas voces de los coros del carnaval de Cádiz, a lo que Luis indicó que el concurso no se premian las voces solo, sino sobre todo el repertorio. En cualquier caso, se comentó la posibilidad de crear una modalidad de coro por calidad de voces.  

El acto de presentación resultó muy divertido, pues ambos autores contaron diversas anécdotas relacionadas con sus ensayos y actuaciones. El mundo del carnaval de Cádiz está lleno de vida.