Lo menos sostenible es tirar comida. Si tiro una tortilla de ½ kg de patatas, 5 huevos, 100 ml de aceite, suponen 2,40 kg de CO2 y 120 litros de agua. Y aquí no se incluyen otros impactos como la biodiversidad, el uso del suelo, la contaminación del agua, etc.

La Organización de Consumidores y Usuarios tiene publicadas una serie de guías prácticas dedicadas a diversos aspectos del consumo, desde productos de alimentación hasta temas jurídicos o sanitarios. Tengo la Guía dedicada a la carne por ejemplo, que me sirvió para mi libro dedicado a ella. Son unos manuales de uso básicos muy bien estructurados. En esta ocasión quiero referirme a la Guía “Una alimentación sin desperdicios”, publicada en este año 2022.

Bajo el lema “Aprovechar más, consumir mejor”, esta guía recorre todos los aspectos y cuestiones relacionadas con la sostenibilidad en la alimentación. Al fin y al cabo, los consumidores somos responsables de una gran parte de ese desperdicio, y está en nuestras manos evitarlo.

Se trata de saber el funcionamiento de la cadena de producción de un alimento, desde  el principio hasta que llega a nuestra mesa.

Una guía que deberíamos tener todos en casa para una constante consulta. A mí me está sirviendo muchísimo.