El consumo de productos de cercanía o kilómetro cero se está convirtiendo en una tendencia cada vez más justificada. Todos sabemos que el viaje de los alimentos es uno de los factores más negativos en la salud del planeta, debido a la huella de carbono.

Pero el comercio mundial de alimentos es un hecho que lleva practicándose desde las primeras rutas comerciales en la antigüedad, comenzando por las travesías marítimas y terminando por medios aéreos o terrestres. Un ejemplo de ello es el café, convertido en un alimento habitual en nuestra dieta y presente en nuestras reuniones sociales. Pero el café no se produce en España, solo se tuesta. Brasil, Vietnam, Etiopía, Colombia, India o Costa Rica son los mayores productores de café en el mundo. 

Pero somos grandes consumidores de café, un producto soluble que está en nuestra dieta, tomado en casa o en la hostelería. De ahí que tengamos que importarlo, como estamos haciendo desde hace mucho tiempo. 

La producción de café ha estado unida desde siempre a grandes explotaciones, en las que el agricultor ha venido padeciendo condiciones laborales precarias, lo que ha desembocado en aumentar las diferencias sociales. Está claro que es necesario el sistema de las tiendas de Comercio Justo, porque garantizan un reparto justo de los costes y los beneficios. El café que se compra en el comercio habitual, como grandes superficies, viene casi siempre molido, a unos precios bastante asequibles;  por el contrario, el café de las tiendas especializadas o gourmet es bastante caro. Las tiendas de Comercio Justo por su parte ofrecen una buena relación calidad precio, además de garantizar que el agricultor recibirá un salario justo, trabajando en condiciones laborales decentes. De ahí su importancia.

Por cierto, según indican en estas tiendas, el café es el producto más vendido con diferencia en todas ellas.

Animo a los amantes del café a comprar el suyo –mejor en grano, para ir moliéndolo según se vaya necesitando. Además tendrán información del origen del café. Buenos precios y mejor calidad para el disfrute de una buena taza de café.