Encontré una receta parecida en uno de mis muchos libros de cocina y me aventuré a elaborarlo. Siempre había empleado otro tipo de pescados (pescadilla, gallo…) y la verdad, no veía muy claro el resultado de esta mezcla. Pues ha resultado genial.

Ingredientes (para 4 personas): 300 g de bacalao, 300 g de gambas, 3 huevos, 3 tomates medianos, 1 cebolla mediana, un poco de leche, orégano, sal y aceite de oliva virgen extra. De adorno, perejil y algún tomatito cherry.

El bacalao puede ser salado o desalado. En el primer caso, dejarlo en un recipiente lleno de agua en la nevera, cambiando el agua durante al menos 48 horas. Puede emplearse bacalao desmigado.

Picar cebolla muy fina y rehogar en aceite durante 5 minutos. Añadir los tomates pelados y troceados y dejar otros 6-8 minutos con una cucharada de orégano.

Pelar las gambas y desmigar el bacalao quitándole la piel, y añadir al sofrito, dejando que se hagan unos 2-3 minutos a fuego fuerte.

Apartar la sartén del fuego y verterlo en un bol, eliminando un poco del líquido si es necesario. Agregar entonces los huevos, la leche y la sal (muy poca). Y triturar todo muy fino.

En el horno precalentado, disponer el pastel en una fuente alargada, y con agua alrededor (baño maría), dejar a 180º unos 35 minutos.

 

Dejar enfriar antes de cortar y servir.