Mi último libro de cocina, el dedicado al arroz y la pasta, destinado a la cocina del viernes, se presentó el pasado jueves en la Feria del Libro de Sevilla, dentro de su programación oficial. Ha sido gracias a la Librería Yerma, a la cual agradezco su gestión.

Me sentí muy acompañada por Julio Moreno Ventas, presidente de la Academia Sevillana de Gastronomía y Turismo y prologuista del libro; y por Sara Llopis, directora técnica de Molino en la Cooperativa Arrozúa, de Isla Mayor (Sevilla).

Estuvieron presentes compañeros de la Academia, amigos de otras asociaciones gastronómicas (Apoloybaco, Pilar del blog Tubal), de Slow Food, de mi antiguo trabajo, y también mi hermano y cuñada. Aunque con una asistencia discreta, todos los que estaban eran personas preocupadas por la cocina y la gastronomía, y con ellos mantengo una buena amistad desde hace muchos años.

Junto a la presentación que me dedicó mi presidente, y que agradezco inmensamente, intervino la sra. Llopis con una necesaria y valiosa introducción sobre el mundo del arroz en Sevilla: su cultivo, procesado y distribución, sin olvidar las restricciones de este año a causa de la sequía, que han limitado la producción al 30% de lo que viene siendo habitual. Circunstancia que no quita que la provincia sea la mayor productora de arroz de España.

Yo por mi parte repasé mis cinco libros, dedicados a otros tantos días de la semana, y me detuve un poco más en el último, dedicado al arroz y la pasta. Indiqué también que nos encontramos en un momento fascinante de la gastronomía, a medio camino entre las tendencias de la globalización y los alimentos que viajan demasiado por un lado; y los nuevos enfoques en el modo de comer, con productos de cercanía, con el compromiso de seguir cocinando en casa. Tiempos de gastronomía, salud y conciencia medioambiental.

Y con el acto del jueves presenté la colección completa de estos cinco libros de cocina sencillos, que lo único que buscan es sugerir a la gente comer bien –es decir, sano y con facilidad para cocinar-, dando información útil –eso creo- sobre los alimentos que nos rodean, sus técnicas culinarias y su naturaleza.

Misión cumplida. Gracias a todos los que me acompañaron. La Feria del Libro continuará hasta el domingo, y yo ya pasé por ella.