Esta popular plaza de abastos (construida sobre el antiguo Castillo de San Jorge en Sevilla) está siendo noticia por la campaña comercial que está llevando a cabo en estos meses. Lo más llamativo ha sido la publicación de una guía de compras, que informará desde su página web sobre los productos que pueden encontrarse en el mercado. Cosas de Comé ya lo publicó en su día.

Además, el mercado utilizará un carromato promocional que recorrerá diversas zonas de la capital, con objeto de atraer al comprador, sea local o turista. Es una acción comercial fuera de las fronteras “físicas” de los mercados de abastos.

La campaña, realizada desde la asociación de comerciantes, viene a contrarrestar el efecto negativo ante las noticias publicadas en los medios sobre la crisis que viven los mercados de abastos.

Otra medida que refuerza la campaña es la creación de una plataforma digital para la gestión de pedidos, si bien esta se implantará en todos los mercados de abastos de Sevilla, a instancias del Ayuntamiento hispalense.

Desde hace algunos años, estos recintos de propiedad municipal han ido perdiendo minoristas por jubilación o cierre, sin llevar a cabo un relevo, rompiéndose la tradición del oficio de placero. Ello ha propiciado que otros negocios de la llamada “hostelería gourmet” se hayan instalado en los puestos vacíos, conviviendo con los tradicionales.

De ese modo, los mercados atraen a otro perfil de clientes que no buscan comprar para cocinar, sino para degustar allí mismo. Y se da pues una doble vocación: la de minorista tradicional y la hostelero, dos estilos que no siempre se entienden.

Envío todo mi apoyo –como siempre- a los mercados de abastos, y, en concreto, a este atractivo mercado de Triana, que quiere adaptarse a los tiempos.