regalos cocina copiaCon el parón del blog la semana pasada a causa del puñetero hosting, ando más liada de la cuenta, pendiente también de actualizar un poco la imagen de la plantilla de Comeencasa. Y hoy, en lugar de publicar algo más profundo, se me ha ocurrido mostrarles a ustedes los regalos que recibí el día de mi santo que fue hace una semana exactamente. Y, perdonen la frivolidad pero es que los tres me encantan:

Cuatro mantelitos individuales de la Roca. Me los ha regalado mi querida tía Adela, que siempre está en todo. Dice que los compró hará unos 30 años en Gibraltar, supongo que en la época en la que merecía la pena gastarse dinero allí. Son de un azul añil y llevan unos bordados florales en blanco. Quedan preciosos sobre la mesa. De hecho, llevo detrás de ellos mucho tiempo, cada vez que mi tía me los ponía al servir el té. Gracias tita.

Manopla y apoyacucharas made in USA. Mi hijo me los acaba de traer de Las Vegas (Nevada). Estos utensilios –ambos muy útiles- tienen el estilo de esa ciudad, un tanto artificial, dónde con dinero se consigue todo. Me dice que hay muchas desigualdades en la compra de alimentos, con supermercados carísimos (sobre todo los de productos orgánicos) y luego están las tiendas de comida de mala calidad o los establecimientos de fast food. Comer bien allí cuesta dinero.

Talega personalizada italiana. Aunque se compró en la sevillana calle Sierpes, la tienda y sus empleados pertenecen a una franquicia italiana. Ha sido un bonito detalle de mi amiga Rocío, que sabe que adoro las talegas de pan. Ricami Veronica es el nombre del establecimiento, y en él te bordan sobre la marcha todo tipo de prendas textiles de hogar y cocina. Por ejemplo, los delantales, que llevan el nombre deseado. Un negocio alegre y original.

Cubiertos de cocina de la tienda de los chinos. Paleta, cuchara y trinchador. Una de mis cuñadas lo encontró en uno de estos establecimientos que sacan sus mercancías a la puerta de la calle, le gustó por su estilo y tamaño, y me los trajo. Me vienen muy bien. Tengo «abiertas» un par de cocinas además de la propia, en los dos talleres que organizo. Así que, el ajuar culinario se va enriqueciendo poco a poco.

Tres regalos que colocaré debidamente y que me servirán para las aventuras cocineras domésticas. Gracias a Adela, a mi hijo, a Rocío y a María Jesús por sus detalles.