Ayer jueves compartimos la mañana con la Asociación de Mujeres Gitanas AKHERDI I TROMIPEN. Por tercera vez en el presente año, y de la mano nuevamente de la Academia Sevillana de Gastronomía y Turismo, hemos impartido un taller teórico-práctico de cocina casera y saludable, con lo que hemos finalizado un ciclo de colaboración desde la Academia Sevillana de Gastronomía y Turismo con este colectivo.

Nuestra colaboración –a través de la académica Charo Barrios- ha consistido en la elaboración de recetas sanas (guisos, gazpachos y legumbres), con la divulgación correspondiente de los productos y alimentos locales, así como de la naturaleza de nuestra cocina tradicional.

Una experiencia gratificante por cuanto las mujeres españolas y extranjeras de la Asociación Akherdi aman la cocina, entienden su implicación en la vida diaria para la salud de su familia, y sienten curiosidad por aprender otras facetas culinarias, en concreto las relacionadas con la gastronomía.

Pero también ha sido una oportunidad para conocer de cerca otras realidades sociales y culturales: el paro, la precariedad laboral, la falta de horizonte, pero también los problemas derivados de las infraestructuras del barrio y sus conflictos. Todo ello configuran unas circunstancias muy especiales en el lugar, tal como ocurre en otras barriadas de la periferia sevillana.

Durante estas jornadas, hemos llevado al Polígono Sur el buen aceite de oliva virgen extra de Sevilla, el arroz de La Puebla, la naranja de mesa y el tomate de Los Palacios.

Estos talleres responden a uno de los objetivos de la Academia como es la vocación social de divulgación de la gastronomía. Y para mi, son una auténtica escuela de realidad social.