En 2019 compré mi carrito rojo de la compra, el que veis en la foto. Es el de mayor capacidad que encontré, y es mi compañero inseparable en las compras, que hago siempre a pie; no pago gasolina ni contamino la ciudad, lo único es que gasto mucho zapato, a cambio de hacer ejercicio.

Tengo entre manos el reportaje de la revista de la OCU de septiembre, que dedica uno de sus reportajes a la reutilización de bolsas y el uso de carros para la compra. Por cierto, este último “amortiza” su sostenibilidad a partir de los siete años de uso mínimos. Al mío le queda todavía más de media vida.

Todos sabemos que ya no se regalan las bolsas de plástico en los supermercados y que, además, están prohibidas las de un solo uso. Lo cierto es que cada vez somos más las personas que llevamos nuestras propias bolsas a comprar.

Los datos que da la OCU: el 89% de las bolsas de plástico solo se usa una vez. Y su tiempo medio de uso son 12-25 minutos. Pero tardan 500 años en descomponerse del todo.

El artículo de la OCU se centra en la reutilización a tope de las bolsas, cuanto más, mejor. Es el modo de hacerlas sostenibles.

Tras estudiar los impactos ambientales de las bolsas en todas las fases del ciclo de vida, OCU concluye que la mejor opción es una bolsa de poliéster,  aunque no es la más resistente, pero soporta múltiples usos. Reutilizada genera menor impacto ambiental. Y mejor si lleva las asas de nylón. Además, al tener mayor capacidad, se necesitan menos.

En cuanto al carro de la compra, indica que genera mucho impacto por su uso, pero es una gran solución: es muy resistente y permite el transporte de muchos productos. Especial además para personas con problemas de movilidad, mayores y con problemas de espalda, o para los que (como yo) vamos andando a hacer la compra, ideal para la salud y el medio ambiente. Pero indican que la solución es usarlo al menos 7 años.

No tiene buena opinión de las bolsas de algodón para la fruta. En realidad –según la OCU-, no hay una sola bolsa que no genere impacto ambiental, pero sí unas son más sostenibles que otras. Y ello depende de los materiales empleados e incluso un buen diseño (al no mezclar materiales por ejemplo).

En resumen, las bolsas de papel deben usarse un mínimo de 8 veces, las de polipropileno de 3 a 4; las de poliéster de 2 a 3; y la bolsa tradicional de 1 a 2 veces. Son el número de veces a utilizar para que minimice su impacto en comparación con una bolsa de plástico tradicional.

LAS RECOMENDACIONES DE LA OCU:

Usar las menos bolsas posibles. No coger bolsa para frutas a menos que sea imprescindible.

Reutilizar al máximo las que tengamos, antes de comprar nuevas bolsas.

Para limpiar una bolsa reutilizable, usar un trapo húmedo, no en la lavadora ni a mano porque se pueden liberar al agua microplásticos.

Las bolsas de poliestar reutilizables son lo mejor para comprar, como imprevistos. Deberíamos llevar una por si acaso.

En el contenedor amarillo, se tiran las bolsas de plástico; si son compostables al contenedor de orgánico.

Y en cuanto al carrito, usar continuadamente al menos 7 años. El mío lleva casi 200 usos.