Al comprar los alimentos, no suelo mirar los precios –salvo casos excepcionales- , por aquello de que 1) no soy excesivamente escrupulosa por unos cuantos euros más o menos, y 2) si son cosas que necesito comprar, como fruta o verdura, pues las compro y punto.(No suelo escatimar en la comida).

Pero lo de hoy es muy fuerte; se trata de las mandarinas, fruta que acaba de ponerse en temporada, típicamente española y andaluza, cuya producción se distribuye por este orden de importancia, entre Sevilla, Huelva, Almería, Córdoba, Málaga, Cádiz y Granada. Es decir, no es una fruta exótica, tropical ni de importación, vamos que aquí es un producto de lo más corrientito en nuestra Comunidad.
Porque el día de autos, el miércoles pasado, compré en un conocido hipermercado 1,5 kg de mandarinas (o clementinas), muy ricas eso sí, al precio de 4,65 euros/kg. Hoy, sábado, en el mercado de abastos de Punta Umbría, y en uno de los puestos de fruta y verdura, por cierto de Lepe, nos llevamos –entre otras cosas- 2 kg. De naranjas mandarinas (con buena pinta por cierto), a 0,80 euros/kg.
A lo mejor he tomado dos muestras muy extremas, y poco representativas del precio de la población cítrica mandarina a estudiar, pero ahí están las cifras, y ahí están los dos tipos de naranjas, a izquierda y derecha respectivamente, y creo que no se diferencian mucho. Que alguien me diga algo por favor, esto de la libertad de mercado es una auténtica ordinariez. Entre estos dos precios hay un buen trecho, o un gran enigma para el consumidor de a pie.