El próximo lunes día 25 de octubre, la web de la Asociación Apoloybaco (Literatura, vinos, jazz y gastronomía) cumplirá 20 años. Y la Asociación como tal se constituye cinco años después. Apoloybaco ha sido y es un ejemplo de dedicación para apoyar la cultura de modo altruista en Sevilla y provincia. En esta entrevista, su presidente nos trae la extensa memoria de sus actividades.

Y para mí -como socia- es todo un honor custodiar aquí esta información, a modo de recordatorio para generaciones presentes y futuras. ¡Felicidades a Apoloybaco!

 

Cuéntanos cómo fueron vuestros comienzos, cómo surgió la idea de crear vuestra Asociación.

Allá por 2001 (recién comenzado el siglo XXI), la informática doméstica daba sus primeros pasos, y a raíz de que Microsoft, también casualmente el 25 de octubre de 2001, presentará Windows XP, su primer sistema operativo, tres amigos de Sevilla, que compartíamos aficiones, nos subimos a ese tren casi sin pensarlo y así nació, primero la página web: www.apoloybaco.com, en 2001, y cinco años después, en 2006, la Asociación Apoloybaco.

Se puede decir, que el éxito de la web, por entonces una de las pocas que de manera no profesional, ni comercial, tratara con profundidad y desde una perspectiva cultural y altruista, la música de jazz, la enología, y la literatura (la gastronomía, vino después), en castellano, nos llevó a dar el paso para convertirnos, en enero de 2006, en lo que es hoy, la Asociación Apoloybaco. Fue casi una demanda de nuestros amigos navegantes y usuarios de la web, los que nos animaron a dar aquél paso.

Apoloybaco tiene cuatro “vertientes”: literatura, vinos, jazz y gastronomía. ¿Cuál os ha dado más satisfacciones en estos 20 años?.

Nadie te va a decir que quiere a un hijo más que a otro; aunque puedan parecer compartimentos distintos, te puedo asegurar que las cuatro vertientes de Apoloybaco, funcionan como una sola. Y los éxitos de cada una de las actividades que hemos organizado (más de 300 en estos años), son el éxito del colectivo. Hay autonomía plena en la gestión diaria de cada faceta cultural de Apoloybaco, pero las decisiones y las satisfacciones, son del conjunto de la asociación. Un dato que refrenda esto, es que jamás, ha hecho falta someter a votación ninguna propuesta en la junta directiva en estas dos décadas; siempre, y subrayo lo de siempre, las decisiones han sido fruto del consenso.

En el capítulo de los vinos, habéis hecho una gran labor de investigación, en pro del vino de la provincia de Sevilla…

Gracias Charo por tu valoración, pero sí, es cierto, todo empezó cuando iniciamos lo que después llamaríamos la «Ruta del Mosto» en el Aljarafe sevillano, a finales del año 2001 y principios del 2002. Consistía en que los sábados por la mañana – entonces aún trabajábamos – salíamos a recorrer los pueblos del Aljarafe en los que se elaboraba y bebía vino en los meses, principalmente de invierno: recorríamos sus bodegas y bares, para ver la calidad del Mosto y conocer  sus costumbres.

Esto nos llevó a realizar un apartado en la web recién nacida que se titulaba: «Sevilla y los vinos» con 8 sub apartados: La ruta del Mosto, las tiendas de vinos, las destilerías, zonas vinícolas, bodegas, enoturismo, tabernas y quizás, donde más desarrollamos nuestra labor de investigación: Valores Históricos del vino en Sevilla. La verdad es que cuando empezamos, Sevilla, aunque tenía la materia prima (sus viñas, sus bodegas, y sobre todo su historia vitivinícola), era un auténtico erial. Hoy en día en Sevilla se empieza a reconocer sus riqueza vinícola e insisto, su propia historia. Nos damos por muy satisfechos, si hemos contribuido en algo a ello.

Y en cuanto a la gastronomía, en vuestra opinión, ¿cómo ha evolucionado la cocina de Sevilla y su hostelería en estos años?

La verdad es que la hostelería sevillana es muy conservadora. Siempre ha sido una de las ciudades pioneras en «la tapa», con producto de cercanía, sencillez y buen gusto. Como ciudad eminentemente turística, esto persiste, potenciándose para ello, aunque sí podemos ver una clara evolución a tapas cada vez más elaboradas, con influencias de otras cocinas, como la asiática (principalmente), italiana o francesa, pero siempre manteniendo la premisa del producto de cercanía.

Las tascas, tabernas y bares de toda la vida, dan paso a eso que se vienen a llamar «gastrobares», lugares donde, en muchos casos, prima antes la estética del lugar y la presentación del plato, que el producto en sí, pero con una competencia tan dura, es difícil encontrar sitios que defrauden. 

Los restaurantes de mesa y mantel parece que no terminan nunca de cuajar en esta ciudad de la tapa, aunque los que persisten o se abren, cada vez más, afortunadamente, elevan mucho el listón de la alta cocina, pero casi siempre haciendo referencia al formato tapa o media ración, tan arraigado. Son muchos los sitios que se están haciendo hueco entre esos gastrobares, por mérito propio y que nos dan un plus en lo que a gastronomía se refiere, convirtiéndonos en una ciudad de referencia en el panorama, no solo español, sino mundial.

Asignatura pendiente en casi todos los locales, sigue siendo el tema del vino, donde el hostelero no dedica el suficiente tiempo en elaborar una buena carta, con referencias diferentes y acorde a su cocina, ofreciendo repetidamente, bar tras bar, los mismos vinos, algunos sin ton ni son. Especialmente aparcados los vinos de Jerez, tan «nuestros» y únicos en el mundo; lo mismo podemos decir de los vinos de Sevilla, invisibles en la mayoría de las cartas de vino, y siempre siendo el talón de Aquiles en cuanto a su oferta, siendo muchas veces mal enfocados al poner precios tan altos, que los alejan cada vez más del comensal.

La pandemia se ha llevado a muchos, muchísimos locales, algunos nuevos que empezaban, pero otros, muy históricos para nuestra ciudad; un minuto de silencio por ellos.

Jazz y literatura han tenido una gran actividad en Apoloybaco. Habéis colaborado para ello con diversas entidades…

La presencia de la música de jazz en la literatura, en el cine, o en cualquiera de las artes, es una constante en el último milenio. Jazz y Literatura, estarán unidas eternamente a través de la excelente obra de Julio Cortázar, “El magisterio de Boris Vian”, o de nuestro insigne poeta, Federico García Lorca. Por eso no es de extrañar, que en muchas de las actividades que programamos, el Jazz y la Literatura vayan cogidas de la mano.

Algunas de esas actividades han sido en colaboración con algunas asociaciones y colectivos amigos de Apoloybaco, que nos hemos encontrado en el camino, como, por ejemplo: La Institución Literaria “Noches del Baratillo”, con la que hemos coincidido y colaborado en varias ocasiones. Uno de esos encuentros fue en relación con una preciosa actividad que se titulaba: “Poesía y Jazz: 100 minutos, 100 poemas”, con poetas de la institución literaria decana de Sevilla, y el pianista, Rafael Arregui.

Otras actividades importantes donde el Jazz y la Literatura han tenido protagonismo, fueron el homenaje al escritor portugués, y Premio Nobel de Literatura, José Saramago, que la realizamos en colaboración, con el Centro Cultural Lusófono de Sevilla; también recordamos al poeta Miguel Hernández en la Feria del Libro de Sevilla, junto a la Asociación Memoria, Libertad y Cultura Democrática, en el que participaron varios poetas sevillanos, y los músicos del Taller de Jazz de la Universidad de Sevilla, o el recuerdo literario a la obra de Julio Cortázar en la Feria del Libro del Aljarafe, en Tomares, y también en la de Sevilla, donde el jazz lo puso el trío liderado por Carlos Bermudo, interpretando varias piezas de la música de Charlie Parker, protagonista musical del cuento de Julio Cortázar «El Perseguidor».

A lo largo de estos años, los socios han participado activamente en muchas actividades. ¿Podrías hablarnos de los grandes eventos organizados por la Asociación?.

 

Una de las cosas que llevamos a gala, es que, jamás, en las dos décadas que llevamos programando actos culturales en Sevilla, nos hemos visto en la tesitura de cancelar ninguno de ellos por falta de demanda, o escasa respuesta de nuestros socios, y eso que han sido más de 300 como he dicho antes. Al contrario, en muchas de ellas, hemos tenido que limitar el aforo debido a su alta demanda.

En cuanto a los eventos que nos han dado mas satisfacciones, siempre decimos que, para nosotros, en todas la actividades que hemos realizado, nos hemos dejado nuestra esencia en ellas; da igual que sea una actividad dirigida a un público muy determinado, como por ejemplo, el club de lectura infantil, que un evento con mayor presencia de socios y seguidores de Apoloybaco.

Por resumir, y para contestar a tu pregunta, voy a citar una actividad de cada faceta cultural de nuestra asociación, de la que estamos particularmente orgullosos:

El Certamen Literario de novela corta y poesía, que organizaba con notable éxito, nuestra sección de literatura, y que propiciaba la participación de escritores y escritoras noveles. Llegamos a contar con cerca de 400 originales presentados a concurso en cada una de las ediciones del Concurso.

La sección de Vinos y Enología ha participado activamente, como ponentes en muchos casos, en algunos de los más importantes congresos, conferencias, foros y simposios celebrados en Andalucía, como, por ejemplo: en la Cátedra del Vino de Jerez; las Jornadas Históricas sobre el Mosto del Aljarafe, en Umbrete; las jornadas sobre “El vino en la Sierra Norte durante el Barroco”, en Olivares; el congreso científico sobre los Vinos y Brandis de Jerez, la Conferencia de Enoturismo, dirigido a futuros sumilleres, en Bollullos Par del Condado; las “Jornadas sobre el vino y la Literatura”, en Constantina, y nuestra participación activa, durante varios años, en el “Congreso Tabernario” de Carmona, que organizaban nuestros amigos de la Asociación “Los Norios”, de aquella localidad.

En la sección de gastronomía, hay que destacar, sin duda, la celebración anual de nuestro Concurso Gastronómico, para socios, socias y familiares, que se ha convertido, tras 12 años realizándolo, en la actividad más importante en la época de verano. La idea era, y se ha consolidado, realizar una jornada de convivencia en la playa, con la ayuda de la Caja de Previsión Social de Astilleros de Sevilla, para fomentar entre nuestro cuerpo social, la cocina casera, el uso de ingredientes naturales en nuestras recetas domésticas, y el aprovechamiento de los alimentos.

En la parte musical, no tengo dudas, que la actividad más relevante que hemos realizado en estos años, fue la organización, en colaboración con la Universidad de Sevilla y la Fundación Cajasol, del primer, y único hasta el momento, concierto de Música Gospel, que se ha celebrado en la historia de la ciudad. Se agotaron las 400 localidades del antiguo Teatro Álvarez Quintero, hoy Espacio Turina, y hubo más de 100 personas que no pudieron entrar. Fue un momento histórico, y creo que la actividad con más publico de todas cuantas hemos hecho.

Y termino con dos referencias de obligada cita, y en la que intervienen las cuatro actividades culturales de nuestra asociación:

La primera es la organización del Ciclo de “Literatura, Jazz, Vinos y Gastronomía” de la Villa de Salteras, que se celebran en el marco de la “Semana del Libro” de aquella localidad. Una actividad, muy especial para los que hacemos Apoloybaco, y que ha servido, además, para estrechar lazos de amistad con muchos vecinos de Salteras.

Y cierro tu pregunta sobre los grandes eventos de nuestra asociación, citando la organización del “Encuentro Cultural” de Apoloybaco, un evento con carácter anual, y que aprovechamos, junto con nuestros socios, para reconocer el esfuerzo de aquellas personas, entidades, asociaciones o colectivos de la ciudad, que más se destacaban en la promoción de la música de jazz, la literatura, los vinos y la gastronomía en la provincia de Sevilla. Desafortunadamente, la crisis económica que se inició en 2008, y se prolongó hasta 2014, y la reciente pandemia sanitaria por COVID, han impedido su celebración en estos últimos años. Ojalá se den las circunstancias para su regreso.

¿Cuál podría ser el resumen de lo vivido en estos 20 años?.

Para nosotros hay dos cosas muy importantes que pueden resumir perfectamente estas dos décadas de andadura por la red. La primera y principal, es que nos hemos encontrado por el camino a mucha gente, hombres y mujeres, que han compartido con nosotros, física y virtualmente, amistad, conocimientos, y algunos momentos inolvidables, que nos permiten decir, sin lugar a dudas, que solo por eso, mereció la pena embarcarnos en este proyecto cultural, formativo, e informativo, que sigue siendo hoy, la Asociación Apoloybaco.

En segundo lugar, y no por ello, menos importante, es que veinte años después, Apoloybaco, sigue siendo fiel, de manera rigurosa, a ese concepto altruista e independiente de lo profesional y lo económico, que comenzó siendo nuestra asociación. En estos veinte años, jamás, y eso que ha habido momentos muy malos para el movimiento asociativo en general, y para la cultura de base en particular, nos hemos hipotecado con nada, ni con nadie. Tener claro ese concepto, ha sido clave para nuestra supervivencia, y, por qué no decirlo, para nuestro éxito como colectivo cultural.