Hoy domingo acaba la XX Ruta del Tapeo de Cádiz, dedicada en esta edición a la comida saludable, que me parece una gran idea. Han sido treinta días en los que 23 establecimientos de la capital gaditana de distinto perfil (Intramuros y Extramuros), han presentado sus platos, en lo que es un tradicional evento del verano gaditano. La organización ha correspondido nuevamente a la Delegación Municipal de Turismo del Ayuntamiento de Cádiz.

Como nos incorporamos un poco tarde a la Ruta, nos propusimos con entusiasmo un calendario de visitas a los bares inscritos según la zona, con objeto de probar al menos la mitad de las tapas participantes. El resultado es que de diez establecimientos elegidos solo pudimos tapear en seis, los suficientes –eso sí- para completar los sellos de los pasaportes de la Ruta.  

Y es que en esta edición hemos encontrado una serie de incidencias imprevistas, las cuales queremos compartir, no con ánimo de crítica negativa, sino más bien para intentar que no vuelvan a ocurrir en sucesivas ediciones. Creemos que es solo cuestión de colaboración y de hacer cumplir las normas a todos.

PRIMERO: ni un solo cartel en los locales concursantes. El cartel del evento en la puerta sirve para informar y guiar sobre el establecimiento que participa en la Ruta y como publicidad de la Ruta misma. Por ello, tuvimos que preguntar en más de una ocasión.

SEGUNDO: en los folletos facilitados por la organización con los datos de los participantes, no se informa de los días de cierre de los mismos, con lo que nos hemos llevado alguna sorpresa. Muy bien el hecho de dividir los bares por zonas, ya que eso ayuda a organizarse.

Y en cuanto a las incidencias:

ESTABLECIMIENTO UNO: cierra los domingos. Nos quedamos con las ganas de probar sus tapas.

ESTABLECIMIENTO DOS: pedimos las tapas y nos responden que solo la sirven de 13 a 14 y de 20 a 21. Eran las 21,15 de la tarde, y estamos en agosto. 

ESTABLECIMIENTO TRES: pedimos reserva para la tarde noche y responden que solo tienen las tapas del concurso hasta las 16 horas.

ESTABLECIMIENTO CUATRO: nos responden que al mediodía se suelen agotar las tapas de la Ruta y no las reponen hasta el dia siguiente.

Aunque hemos detectado falta de interés en algunos de los establecimientos concursantes, hay que decir que también hemos visitado bares en los que se nos ha atendido con gran profesionalidad y exquisita amabilidad, ofreciendo además platos de una cocina innovadora o tradicional. Nuestro reconocimiento al trabajo de todos ellos.

Cuatro incidencias sobre diez, es una cifra suficiente para desanimar a cualquier tapeador interesado, teniendo en cuenta que hemos ido a horas normales de salida nocturna, sorteando las altas temperaturas de estos días.

Una Ruta de tapas es un gran atractivo para los aficionados a esta gastronomía en miniatura, y sobre todo para el turismo, con el aliciente de servir de escaparate de los magníficos productos de nuestra tierra, del talento y empeño de nuestros cocineros y de la profesionalidad de nuestros camareros.