Como miembro de la Asociación de Amigos del Monasterio de Santa María, me informan de la reanudación de las obras de rehabilitación de este singular patrimonio histórico y religioso gaditano. Comenzada en 2017 la II fase de la obra integral presupuestada, hubo de paralizarse por falta de recursos, a los pocos meses de su inicio. Una feliz noticia que parecía que no iba a llegar nunca. Ha sido a base de mucho esfuerzo, buscando la financiación necesaria, que ha procedido en su totalidad de la iniciativa privada.

A todo esto, la comunidad de monjas concepcionistas, propietaria de Santa María, tuvo que abandonarlo ante la ruina inminente de sus dependencias, de eso hace ya 15 años, trasladándose a vivir al otro Monasterio existente de la orden, en la calle Feduchy de la capital gaditana. Allí continúan en lo que pensaban era una sede provisional.

Las obras que ahora van a reanudarse de la Fase II, consisten en una estabilización del edificio, rehabilitando el llamado Claustro Menor, en la llamada “Casa del Capellán”, para dedicarlo a alojamiento de las religiosas, y, posteriormente convertirlo en hospedería, ayudando así al sostenimiento del Monasterio.

Finalizadas las obras ahora contratadas y con una duración aproximada de tres meses, se calcula que las religiosas podrían volver a su casa dentro de seis meses, si todo marcha según lo previsto.

Las aportaciones de las monjas, las donaciones de los socios, los ingresos procedentes de los derechos de los columbarios y los recursos obtenidos en las visitas guiadas al Monasterio (aunque paralizadas por la pandemia), han permitido afrontar esta pequeña fase de la rehabilitación, que sin embargo es crucial para devolver la vida al histórico inmueble, y no perder la esperanza en su futura rehabilitación integral.

Ya conté aquí que en 2012 nace la Asociación de Amigos del Monasterio de Santa María, entidad sin ánimo de lucro, con el objetivo de facilitar las obras de rehabilitación necesarias para el regreso de las monjas a su casa, fundada en 1527. 

El Monasterio de Santa María es una joya patrimonial y religiosa, que lleva acogiendo a una comunidad femenina de monjas de clausura (las llamadas Monjas Azules), hace casi 500 años, y que por tanto representa un testigo de la historia de la ciudad.

Pero además de la obra, para poder ser habitado el edificio, habrá que equiparlo con los enseres propios de una vivienda, por lo que os pedimos vuestra colaboración y si conocéis a un familiar, amigo o empresa que pueda aportar donaciones en metálico.

La cuenta para donaciones es:

ES53 0237 0408 1191 7115 8331 Indicando “Para la reconstrucción de la Casa del Capellán