Bienvenidos bloggers decía el cartel a la entrada del restaurante El Embarcadero, una sección del colindante Hotel Duque de Nájera, en la Villa de Rota. Un amable mensaje para recibir sensaciones gastronómicas como las del pasado jueves con nuestro grupo gaditano de gastro comunicadores.  Y Rota, como siempre, un mundo de brillante generosidad culinaria con la tierra y el mar siempre presentes.

Y hablando de tierra, uno de sus mayores iconos, Bodega El Gato, que va ya por su cuarta generación, y ahora se nutre de la savia femenina familiar,  con la gerente Laura López y su prima, la enóloga Ana Navarro. Juventud, tradición, preparación y voluntad para una nueva etapa. Orgullo de poder femenino.

La Bodega –orientada a los vinos blancos, al margen de los jereces- nos presentó sus últimos vinos blancos -seco y semidulce-, bajo el nombre de TEHIGO, como el pago (suerte de tierra) de origen. La pandemia ha trastocado al sector con sus duras restricciones reflejadas en la falta de mano de obra para las labores de vendimia. Pero la Bodega sigue mirando al futuro.

No puede olvidarse que esta firma recuperó hace unos años la uva tintilla de Rota, variedad que ahora están incorporando diversas bodegas a sus vinos tintos con excelentes resultados.

Quedó pendiente –por falta de existencias- probar su tintilla de Rota en versión vino tranquilo, de maceración carbónica. Se advierte que el tinto no es un vino de guardar, sino de pronto consumo.  

Estos vinos blancos, 100% palomino, para beber fríos, solo atemperado en el momento. Ambos llevan el toque de la tierra albariza. Vinos refrescantes y aromáticos, ideales para maridar con los pescados roteños.

Blancos aparte, queda como vino insignia de El Gato la tintilla dulce, un vino envolvente no solo para beber en compañía junto a postres, sino también para sacar aromas a platos de verduras, revueltos y carnes. Doy fe de ello.

El mundo del vino roteño –de personalidad única- nos introdujo a la degustación de la nueva carta de EL EMBARCADERO, con la introducción del adjunto a la dirección, Javier Oliván, que explicó los orígenes del hotel, construido sobre una antigua almadraba.

Está previsto que ambos –Restaurante y Hotel- reabran sus puertas al público el próximo 18 de junio. El alojamiento cuenta con 300 habitaciones.

Al frente de la cocina de El Embarcadero está José Miguel Nuño, formado en la Escuela Superior de Hostelería de Sevilla. Y en esta nueva etapa, se orientará claramente a elaborar productos kilómetro 0, sobre todo de origen local, a veces complicado de conseguir.

Atún rojo de almadraba, lubinas, doradas y ostras de estero, pan del obrador San Antonio, y aceites de oliva virgen extra. La cocina de El Embarcadero busca productos ecológicos y sostenibles, apoyando la economía local. En la nueva carta se han conservado algunos platos de la anterior, que siempre han funcionado.

1.-Foie hecho en casa. Hígado de pato cocido a baja temperatura con gelatina y acompañado de pan de especias y tostas caseras. Con vino blanco Tehigo semidulce 100% palomino.

2.- Tosta de atún. Semimojama de atún rojo hecho en casa con crema de queso “Bucarito”y tomate en aceite. Con vino blanco Tehigo 100% palomino.

3.- Ceviche de corvina de nuestros mares. Con cebolla morada, ralladura de cítricos y leche de tigre con un toque de oloroso seco. Con vino Tehigo 100% palomino.

4.- Gyozas de pringá. Empanadillas al vapor rellenas de lo mejor del cocido y acompañados de humus de sus garbanzos. Con vino blanco Tehigo 100% palomino.

5.- Huevo a baja temperatura. Gambas de cristal fritas con calamares de campo y huevo campero cocinado a baja temperatura, toque de kimchi. Con vino blanco Tehigo 100% palomino.

6.- Canelón. Pasta fresca al huevo rellena de boloñesa especiada al curry rojo y ras al hanut cubiertos con bechamel de leche de coco. Con vino tinto Petit Forlong.

7.- Placeres helados de la tierra.- Helado de tintilla, helado de oloroso y chocolate con bizcocho de frutos secos y miel y tierra de caramelos y frutos secos. Con vino dulce tintilla de Rota, Bodegas El Gato.

Nos alegró mucho conocer la cocina de El Embarcadero, caracterizada por sabores limpios, equilibrados, con recuerdo a cocina tradicional y con un emplatado elegante. Enhorabuena al equipo de Javier Olivan y José Miguel Nuño.

Una visita para conocer vinos y platos espectaculares de Rota, en la que tuvieron gran parte de culpa nuestras amigas Cristina Rodríguez y Pilar Ruiz, las mejores embajadoras de su tierra.