Vinum Laetificat Cor Hominis”. “El vino alegra el corazón del hombre”, (y eso que no estudié latín en el bachillerato), pero es lo que reza una placa en el frontal del Bar La Casapuerta (Cádiz), junto a una repisa con libros. Su propietaria, Luisa Barrios, es profesora de esta lengua. Y hoy nos tocó –según lo acordado- preparar un arroz con “fundamento”, es decir, con la explicación de los pasos de la receta y la definición de los ingredientes al público allí presente (Previa reserva y el máximo que permite la ley por la pandemia). Veamos la receta de lo que es un arroz meloso.

Los utensilios:

Un serpentín de cocina con su bombona de butano.

Una paellera de 40 cms. de diámetro.

Cuña para equilibrar las patas del rosco. (A falta de cuña pusimos libros).

Una placa eléctrica (mejor de inducción) para calentar el caldo.

Cuchara de madera.

Un delantal

Dos paños de cocina (yo los llevé con los colores del Cádiz CF).

Ingredientes:

500 g de arroz bomba

200 g de jamón ibérico de bellota picado

100 ml de a.o.v.e.

600 g de zanahorias

2 puerros

½ kg de guisantes sin pelar (preferiblemente de Conil)

1,5 pimientos rojos California (mejor de Sanlúcar de Barrameda).

2 pimientos verdes de freir.

150 ml de tomate frito casero (hecho en casa, vamos).

2-3 litros de caldo de verduras casero (elaborado con la verdura desechada).

Sal (de salinas gaditanas) y hebras de azafrán (nada de colorante).

Elaboración:

Una vez montada la paellera y equilibrada, poner el aceite y dejar que se caliente un poco. Ir añadiendo cada tres minutos los puerros, los pimientos verdes, los rojos, la zanahoria (todo ello picado), los guisantes (pelados), el tomate frito y dejar que se vaya haciendo unos diez minutos a fuego medio.

Añadir el jamón, saltear unos dos minutos. Poner el arroz, mover un poco y verter el caldo (el triple de la medida de arroz), junto con la sal y el azafrán. Subir un poco la potencia y dejar 10 minutos a fuego fuerte, 10 minutos a fuego medio y dejar otros 10 para que el arroz repose. Es posible que el arroz nos pida un poco más de caldo. Servir.

Esta elaboración se complementa con una charla sobre la filosofía y principios del arroz y sobre el origen de sus ingredientes, cerrando la exposición con la proclama de los 10 mandamientos de la Dieta Mediterránea, todo ello mientras se hace el arroz. Admitir preguntas de la audiencia. 

El Bar La Casapuerta se caracteriza -además de por sus cervezas, vinos, montaditos, conservas y encurtidos y su buen café- por contar con intervenciones culturales y gastronómicas que le dan un mayor interés a su oferta. El mes de mayo viene cargado de un programa de actividades muy interesantes.