Una labor dura, callada y constante para hacer cocineros. Mercedes López es una de los profesionales docentes que enseñan con entusiasmo y preparación en nuestras Escuelas de Hostelerías. Estas instituciones –sobre todo públicas- han sufrido crisis y turbulencias en su funcionamiento, pero son imprescindibles para la creación de una clase de trabajadores formados en la hostelería. Aquí van sus opiniones.

¿Podrías resumirnos tu curriculum?. Sabemos de tu experiencia en la enseñanza en varios centros y Escuelas de Hostelería.

Comencé en el Instituto Hurtado de Mendoza en el año 2000, en 2001 llegué a Cádiz al I.P. Fernando Quiñones conocido por todos como Valcárcel, y estuve ahí de forma intermitente hasta el año 2012, que tomé posesión de mi plaza como funcionaria en el I.E.S. Asta Regía de Jerez, en el ciclo de Industrias Alimentarias de Pastelería, Repostería y Panadería, hasta 2018. Desde 2001 hasta 2012, pasé por la Universidad Laboral de Málaga, I.E.S. Castillo de la Yedra de Cazorla y Francisco Marín de Siles (Jaén), y Consorcio Escuela de Hostelería de Cadiz, que recuerde. Actualmente imparto los Módulos de Gestión de la Producción en Cocina y Elaboraciones de pastelería y repostería en Cocina, en la I.P. Fernando Quiñones de Cádiz.

¿Cómo lleváis la pandemia en la Institución Quiñones?

Bueno Charo, contamos con un muy buen equipo en el centro, tanto los alumnos como todo el equipo de profesores, auxiliares, secretaría, equipo de limpieza…, trabajamos con bastante compenetración y coordinación. No se puede negar que es difícil, lo tienen muy duro destacaría yo, los miembros del equipo de limpieza que andan corriendo de una clase a otra, dos turnos, de mañana y tarde; poco personal, y aún así hay que señalar la gran labor que están realizando, adaptándose a esta nueva situación que les implica un importante sobreesfuerzo para mantener el estado impecable de limpieza y desinfección, que consiguen diariamente para todos nosotros en espacios e instalaciones.

Jefatura de estudios y dirección son una auténtica locura a la hora de diseñar horarios ya que nuestros espacios son bastante pequeños y han tenido que plantear horarios de mañana, de tarde, clases on line, semipresenciales… bastante complicado todo. “Los chavales”, nuestro alumnado y profesorado “Chapó”, acuden a clase cada día con motivación, ánimo y respeto a la situación. Te diría que el movimiento del centro es más a cámara lenta, no hay el bullicio de los servicios al público. Las entrañables relaciones que surgen del contacto entre las distintas clases no se están pudiendo dar ya que este año prácticamente está prohibido el contacto entre grupos distintos dentro del Instituto. Charo, respirando lo que nos ha tocado vivir con el mayor ánimo posible por parte de todos.

La mayor satisfacción en tu trabajo ha sido…

Mi trabajo de cada día, es la mayor satisfacción.

¿Ves diferencias entre el perfil de los alumnos de antes y de ahora?

No veo diferencia, ha habido algunos años, entre 2008 aproximadamente a 2015/6, en los que como consecuencia de la crisis laboral y el cambio de mentalidad en la mujer, las aulas se llenaron de adultos, y la edad media del alumnado superaba los 30 años, siendo muchos de ellos mayores de 40 y 50. Personas que querían reciclarse por la necesidad de encontrar un nuevo empleo mayoritariamente. A partir de 2014, cambia la normativa y se les da preferencia al alumnado que proviene directamente de la ESO o Bachillerato, así que, aunque hay un porcentaje de plazas para otro tipo de alumnado se han vuelto a rejuvenecer las aulas. Mi percepción hasta la fecha de hoy, después de 20 años impartiendo clases, (no sé si he tenido mucha suerte), es que siempre me he encontrado con unos alumnos, en su mayoría personas o personitas muy válidas, que me han enseñado mucho y que mantienen mi alegría y ganas de encontrarme con ellos en el aula todos los días, realmente es lo que siento.

¿Se valora lo suficiente la formación en hostelería?

Bueno Charo, depende desde qué sector hablemos; los empresarios de Cádiz, no todos por supuesto, tienen bastante buen concepto de los alumnos que provienen de las escuelas de hostelería, de hecho cada año tenemos bastantes ofertas de empleo que nos solicitan directamente. Tienen confianza en nosotros a la hora de seleccionar alumnado que se adapte al perfil de su empresa.

Desde la labor política creo que no se nos cuida suficientemente, de hecho, podemos todos recordar el trance tan dramático que sufrió el Consorcio Escuela de Hostelería de Cádiz (El Carmen): sus profesores, magníficos profesionales, Escuela de gran prestigio, que puede jactarse de haber formado durante años grandes y conocidos Chefs de la provincia, exitosos empresarios de la restauración, premiados profesionales a nivel internacional…, pero sus maestros pasaron casi dos años sin cobrar sus sueldos, las aulas desiertas; las instalaciones sin vida, nunca ha vuelto a ser lo mismo nuestra “Escuela del Carmen” .

Nosotros por ejemplo pertenecemos a un complicado engranaje, “convenio”, mal “conveniado”, por su escasa articulación en las cuestiones prácticas que pueden contribuir a la eficacia del mismo, su funcionalidad entre la Excma Diputación de Cádiz y la Consejería de Educación y Ciencia. Todo es complicado, no pertenecemos ni a los unos ni a los otros, así que nuestras necesidades que se basan en la reparación de los equipos que tienen más de 100 años, y no exagero, la sustitución de maquinarías, etc. no sucede nunca, damos clase sin congelador, sin amasadora, sin, sin, sin… pero por más que protestemos, “las cosas de Palacio van despacio” y así llevamos más de 6 años, solicitando elementos básicos para poder formar a nuestros alumnos, pero a nadie parece importarle.

5.- Y hasta qué punto influyen las Escuelas y Módulos de Hostelería en el auge de la gastronomía en cada provincia?

Creo que en parte te he respondido ya en la anterior pregunta. Las escuelas son responsables de una formación completa e integral del alumnado, son una parte imprescindible en esta cadena, dan la oportunidad por ejemplo de salir fuera a aprender otras cocinas, otras técnicas, otras culturas a alumnado que no tiene medios a través de las Becas que se ofrecen. Tenemos estrecha relación con las distintas empresas de Cádiz que contribuyen a la formación global de nuestro alumnado mediante la “FCT”, que para entendernos es un módulo (asignatura) que deben cursar los alumnos y alumnas realizando entre 380 y 410 horas de formación en los distintos centros de trabajo. Con esto se contribuye a que el porcentaje de colocación de los alumnos sea casi del 100%, cuestión que evidentemente beneficia a ambos sectores.

Cualquier otro comentario que quieras hacer.

Agradecerte a ti Charo, la labor que haces como difusora del buen hacer en todos los sectores de la alimentación de Cádiz, tanto de productos: te vemos en el campo recogiendo tomates, en las queserías de la Sierra, en las tascas más humildes y en los restaurantes de más prestigio… Y también en nuestras escuelas; tu colaboración desinteresada y amable, tanto como bloguera, como ponente de jornadas o impartición de master class, son de vital importancia para nosotros. Muchas gracias Charo.

Gracias a ti siempre, Mercedes.

 

(La imagen es de la revista 5 Tenedores, en su número 9-Primavera 2012, de la que ella fue portada).