Dia del Libro gaditano
Tengo que publicar esto antes de las doce de la noche. Mañana será recuerdo de conversaciones memorables sin el acompañamiento de una simple cerveza. En la foto de familia, estoy con un grupo mayoritario de escritores gaditanos, en un encuentro organizado por la Librería Plastilina, por el Día del Libro. Veintiocho autores veintiocho, figurábamos en el cartel actualizado. Eché de menos a María Luisa Ucero, Manuel Ruiz Torres, Ana Barceló, Javier Osuna, Moisés Camacho y Juan José Téllez. En el apartado de gastronomía, solo Carlos Spínola (pionero en la literatura de comer) y una servidora, novata todavía en este terreno. Y estoy segura de que me faltan varios autores más, como Luis García Gil, y tantos escritores investigadores de nuestra universidad.

12970794_545041479032067_3232612145718662698_oAl sol y de pie, calor y con poco decorado. Encuentros impagables: Spínola (cocina, historia y artes gráficas), Julio Molina Font (Cádiz pequeño cotilleo histórico), Enrique Montiel padre (el más atractivo señor ¿mayor?), Hilda Martín (nuestro doce más aventurero), Rasero (emergente y recién conocido por mí), Pepe Landi (padre orgulloso de sus dos hijos), Fernando Lobo (eché de menos su guitarra), Belén Peralta (entrevistada por Canal Sur), Rosario Troncoso (maternidad en curso consolidada), Rafa Marín (y su novela negra gaditana, insaciable), y algunos más cuyos nombres no conozco pero que me comprometo a aprender; y….Enrique Alcina, con gorra y cazadora vaqueras.

Y revivir los artículos de Enrique, que crearon escuela, la de los cronistas locales gaditanos, una generación modelo del periodismo, para los barrios de Cádiz y la humanidad. Frases inventadas que nos devolvieron el orgullo autóctono, con el que yo presumía por ahí fuera. Hoy -excepto alguno- están diseminados por organismos, entidades superiores o precariedad obligatoria. Los años han hecho mella en muchas cosas, y los jóvenes aún no han alcanzado la gloria de la motivación personal y laboral, y ni se la espera.

Entrevistas mutuas entre todos. Fotógrafos alrededor. Un pasado a cuestas, que justifica estar aquí. Un presente real, pues nadie vive de sus libros. Y un futuro que se intuye, y que, curiosamente, está muy unido al de Cádiz. Y todos con algo entre manos. ¡Perfecto!. En los años 60 apenas existían libros de autores gaditanos. Hoy nuestras librerías están llenas de títulos con firmas gaditanas que contienen relatos, leyendas, poesía, ensayo, novela, biografía, crónicas e incluso cocina y gastronomía, todo hecho en Cádiz.

Literatura y periodismo siempre van juntos en Cádiz, con la comunicación bloguera o feisbuquera. Inevitablemente surge el tema político local, con el trato mediático a políticos y viceversa. Ya vemos las cosas con otros cristales. Los libros hablan y sobre todo hablarán en unos años. Aquí queda material para que los arqueólogos con sensibilidad investiguen, en papel o en digital. Nada oculto bajo las redes ni bajo los libros. Y como escribió en su día Hilda Martín, en el Doce era suficiente leer un solo periódico para estar perfectamente informados. Hoy son necesarios media docena y otra media de emisoras de radio y televisión para saber algo de la verdad. ¡Qué dificil es ser ciudadano!

ENCUENTRO ESCRITORES GADITANOS1Confesiones resumidas. Algunas firmas de ejemplares. Autores gaditanos con imaginación y pasión de aquí. Lo dicho: a pesar de la incomodidad en la calle, el encuentro fue eso mismo, un encuentro casual por esperado. Una alegría por estar juntos, todos con el algo en común de escribir siendo de Cádiz.

Y un recuerdo para todos los libreros. Serlo es un oficio arriesgado, estresante y produce dolor lumbar. Feliz día.

(Las fotos son de Librería Plastilina, en Cádiz)