En el Cádiz de 1812, ser actor era considerada una profesión “deshonesta”, lo mismo que carnicero o camarero. Durante el asedio, varios diputados intentaron prohibir las representaciones teatrales, las corridas de toros y los bailes, alegando que mientras que el país sufría la ocupación francesa, los gaditanos se divertían. Esta prohibición no llegó a producirse. Un antepasado nuestro, José Antonio Fedriani Jordán, emparentado con mis tatarabuelos, natural de Cádiz, se ganaba la vida como actor de teatro, cómico se decía entonces. Era primer actor y dirigía los ensayos de las obras que luego se representarían en el coliseo, siendo su hermano Manuel, actor secundario.

Era José Antonio al parecer un personaje bastante influyente entre sus compañeros de profesión, llegando a dar con sus huesos en la Cárcel de Cádiz, por protagonizar un encierro en la parroquia de San Antonio. El motivo: que el empresario del teatro no pagaba a los actores, tal como establecía su contrato. El hecho de no cobrar, con un trabajo considerado indigno y con algunos diputados en contra de su desempeñarlo, hizo que junto con sus compañeros escribiera y firmara un escrito reivindicativo, que formó parte del diario de sesiones de las Cortes Generales y Extraordinarias de Cádiz.

Un auténtico honor para la familia el que nuestro apellido sonara entre el orden del día de Las Cortes, aquel 24 de marzo de 1812, y con un motivo tan loable.

 

Número 530. Página 2971

DIARIO DE SESIONES

DE LAS

CORTES GENERALES Y EXTRAORDINARIAS.

SESIÓN DEL DÍA 24 DE MARZO DE 1812.

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Las Cortes oyeron con particular agrado y mandaron insertar literales con todas sus firmas en este Diario las tres representaciones siguientes, accediendo al mismo tiempo a la solicitud que en la primera se expresa:

“Señor, cuando resuenan por todas partes los ecos de placer que brota el pecho de los buenos españoles al mirar ya publicada la venturosa Constitución que este Congreso augusto ha hecho y sancionado para engrandecimiento y libertad de nuestra grande Monarquía, permita V. M. a los profesores cómicos que uniendo sus votos con los de la Nación entera, tributen a V. M. el debido homenaje de su gratitud y su alabanza. Oscurecidos, oprimidos, privados hasta aquí de representación civil, levantan ya la abatida frente al verse restituidos por aquel benéfico libro a la dignidad de hombres libres y a la clase de ciudadanos de la Patria. ¡Gloria eterna, bendiciones sin fin a V. M., que rompió el yugo ignominioso que la arbitrariedad y la ignorancia cargaron sobre sus cuellos! ¡Fama y laurel a los protectores de los derechos sociales, cuyos nombres irán de labio en labio por todos los ángulos del mundo y se perpetuaran en el tiempo de la libertad española! Dígnese V. M. admitir los ardientes votos y conceder su soberano permiso a los actores del teatro para que esculpiendo en jaspe y oro la siguiente inscripción, y colocándola en la puerta principal del coliseo, hagan triunfar del tiempo y del olvido, tanto las glorias de V. M. como las pruebas de su inmortal reconocimiento.

Inscripción.

AL CONGRESO NACIONAL

QUE EN SU INMORTAL COSTITUCIÓN

HA REINTEGRADO A LOS ESPAÑOLES

EN SUS DERECHOS DE CIUDADANOS.

LOS CÓMICOS AGRADECIDOS.

AÑO DE MDCCCXII

V. DE LA GUERRA DE ESPAÑA CONTRA LA TIRANÍA.

Séales dado, Señor, gozarse en la celebridad de tan plausible día, el cual harán tanto más sublime, cuando que prometen engrandecerlo en los términos que en la adjunta nota van descritos. (1)

Así lo piden y los esperan de la benevolencia de V. M. Cádiz 24 de Marzo de 1812 = Señor, A Los Pies de Vuestra Merced = A nombre de todos su compañeros, Juan Carretero. = José Fedriany. = José María Navarro. = Mariano Querol.”

Nota. Obtenidos los correspondientes permisos, se colocará la lápida de noche estando iluminados los balcones del teatro, y en ellos una orquesta que tocará desde las ocho hasta las once.

El siguiente día pasarán los actores a la Iglesia del Carmen, donde se cantará una solemne misa con panegírico y Te Deum.

La misma noche de este día, o la siguiente, se ejecutará en el teatro una función escogida, cuyo producto integro se dará para las urgencias del Estado, así como el sueldo de todos los actores, siendo la entrada al público voluntaria; a este efecto estarán los actores encargados en los ingresos del coliseo, donde recibirán lo que cada individuo entregue por su entrada, cuyo total se pasará a tesorería y recogerán su recibo».    

NOTA: esta información me la hizo llegar mi primo Manuel Fedriani del Moral, afanoso investigador de la historia de la familia, desde que ésta llegara a la península en el siglo XVIII, procedente de Génova.