De nuevo un artículo sobre esta gran divulgadora desde su página personal, en esta ocasión sobre la sal, sus propiedades y su impacto en nuestra salud, que no sólo afecta a los hipertensos. Intentaré resumir lo publicado por Cristina Galiano, por aquello de conservar esta información en este blog:

LA SAL: definición. Es cloruro sódico (40% sodio y 60% cloro). La AESAN (Agencia Española de Seguridad Alimentaria y Nutrición) recomienda no superar los 5 g de sal al día en adultos, y disminuir la cifra en hipertensos. Los bebés no deben consumir ninguna, y los niños pequeños valores inferiores. (Ojo a las comidas rápidas). Aunque el sodio es necesario para una serie de funciones básicas en nuestro organismo.

Pero es frecuente que los alimentos procesados lleven exceso de sal. En España casi duplicamos la dosis aconsejada de sal. Peor para los hipertensos, mayores y niños. La sal se encuentra oculta incluso en dónde no se espera. Y sobre todo en embutidos, panes, colines, crackers, platos preparados, quesos, algunas conservas, sopas de sobre, etc. Hay que fijarse en el etiquetado de los alimentos. Hay medicamentos que también llevan sodio, y también la levadura química.

Tipos de sal: Sal de mesa, Sal yodada, Sal marina, Sal en escamas, Sal gruesa, Sales aromáticas, Sal ahumada, Sal gema, Sal rosa del Himalaya, Flor de sal, Sal kosher, y Sal negra.

Una sal sea marina o artesanal no la hace saludable si se toma en exceso. Sí conviene que la sal empleada sea yodada. Para sal con otros componentes, consultar con el médico antes.

El exceso de sodio favorece la retención de agua, elevando la presión arterial. Y además suele asociarse a una mayor eliminación del calcio en la orina. Desde 2022, se aplica un límite máximo de sal en pan común: 1,31 g/100 g. Hay productos denominados “bajos en sal” (0,3 g de sal/100 g). Sin sal, si no es superior a los 0,005 y muy bajo, si no supera los 0,04 g.

Y por último, los consejos de cocina y nutrición:

– Reducir la ingesta de sal para la población en general. Hay que emplear otros condimentos que no lleven sodio.

–Olvidar el salero en la mesa. Y cuanta menos sal gorda, mejor.

-Hay que priorizar la comida fresca y lo menos procesada. (Ojo al jamón york).

-Las aceitunas tienen bastante cantidad de sal. Mejor quitarle el líquido que traen.

– Lo mejor es cocinar más con alimentos frescos, usar sal yodada con moderación, leer etiquetas y reducir la dependencia de Ultraprocesados, embutidos, snacks y platos preparados.

– Lo más difícil es controlar la dieta baja en sal si comemos fuera.

– Los bebés no deben tomar sal, sus riñones no están aún desarrollados.

–Hay que irse acostumbrando a no tomar sal.

– Y seguir los consejos del médico.