Adapté esta receta tomada del boletín digital “Diario de Gastronomía”. Es un plato de aprovechamiento, cuando tenemos restos de pollo cocido, pero no en cantidad suficiente como para varios comensales. Así que al final se obtiene de mezclar varios productos muy distintos entre sí, y el resultado es más que aceptable y jugoso. Yo le puse lo siguiente, para 2 personas:

1 brócoli pequeño cocido, 2 zanahorias cocidas, 3 huevos, ½ vaso de leche, restos de muslos de pollo cocido, 1 lata de melva o atún (escurriendo el aceite), especias (curry, pimienta, etc.) y un poco de aove en el fondo. Y en cuanto a la sal, muy poca.

Batir huevos en un bol con la leche, el brócoli, las zanahorias y el pollo cocido, mezclándolo todo con la lata de conservas, corrigiendo de sal.

Cubrir el molde con un poco de aceite, y disponer la mezcla.

Podemos hacerlo en el microondas, 20 minutos a máxima potencia. Pero la verdad es que se reseca un poco, sobre todo en los bordes, así que la próxima vez lo prepararé en el horno convencional, sobre una base agua para evitar que se reseque. 

Es una elaboración ideal para llevar de viaje, siempre en frío, por supuesto.