Durante los pasados lunes y martes asistí a la II edición del Foro de Cocina Ecológica y Sostenible, que organiza mi compañera de Academia, Mónica Trujillano, editora de la revista El Comensal. Fue con el patrocinio del Ayuntamiento de Sevilla, en cuyas instalaciones de Marqués del Contadero tuvieron lugar las jornadas.

En ambos días, desfilaron por el Foro una serie de profesionales del mundo de la restauración, la salud, la docencia culinaria, la economía social, la industria, la investigación y la ecología.

Se habló de la responsabilidad de alimentar a la humanidad, de los desafíos del cambio climático, del problema de los plásticos que comemos, y la cuestión del despilfarro.

Se trataron cuestiones relacionadas con los productos básicos de alimentación como el pan o el aceite de oliva virgen extra, aludiendo a la química, la ciencia, la artesanía y la investigación, y, por supuesto, de la necesidad de formación para el consumidor.

También se repasó la importancia de la creatividad y la sostenibilidad en la cocina y de la introducción de nuevos alimentos y su aprovechamiento en la culinaria. Igualmente, se mostraron procesos de fermentación con sales artesanas de salinas milenarias.

El papel de probióticos y prebióticos en nuestra salud fue tratado en un par de ponencias, demostrando sus beneficios en la alimentación humana, así como los buenos hábitos en la dieta para superar enfermedades, junto con la práctica del deporte.

El vino ecológico ocupó una parte importante de las jornadas, explicando su importancia cultural y como aliado para el cuidado de la tierra, con el modelo de agricultura regenerativa.

Hay que reseñar que hubo en el Foro momentos emotivos por algunos testimonios personales de superación a través de la alimentación, y sobre todo, el evento sirvió para cumplir con los objetivos de concienciación, formación e información, y como escaparate de nuevos proyectos limpios y respetuosos con la naturaleza.