Una sopa con sabores muy especiados, con fruta, un buen sofrito y unas gambas pequeñas pero frescas. Una sopa caliente para cenar, que también puede tomarse fría. La receta me la sugirió un libro de cocina antiguo de mi biblioteca, pero reconozco que no he sido capaz de encontrarlo. Además le hice algunos cambios, que es lo suyo.

Ingredientes: 2 mangos de temporada, ½ kg de tomates maduros, 1 cebolleta fresca grande, 200 g de gambas, caldo de verduras (1/2 litro mínimo), aceite de oliva virgen extra, sal, una cucharadita pequeña de jengibre, 2 clavos, algo de comino, canela y albahaca.

Pelar tomates, mangos y cebolletas y picarlo todo en dados.

Pelar el marisco y reservar. Si queremos, añadir las cabezas al caldo de verduras para enriquecerlo durante unos quince minutos.

En la cacerola con aceite pochar la cebolleta, el tomate y el mango, disponiéndolos poco a poco. Añadir la sal y el caldo de verduras y dejar que se haga en 20 minutos.

Hacer un majado con las especias y añadirlo a la sopa. Corregir de sal. La dosis de especias es algo muy personal. A nosotros nos fue bien con estas medidas.

Servir.