El martes pasado, la Asociación de Amigos de Fernando Quiñones celebró su acto más institucional: la entrega de los premios Mojarritas (2023). Personas y entidades gaditanas distinguidas por su labor profesional y particular, algunas cercanas al propio escritor. Pero también se premió a los socios de interior, trabajadores generosos en la sombra.

Dijo con razón mi amigo Carlos Caburrasi -premiado socio en breve agradecimiento en el micro- que las asociaciones son el motor de la sociedad. Activo papel de estos colectivos en la cultura, la solidaridad y la comunicación.

Presentado por el periodista Juan Muñoz (premiado en 2022), el acto trajo a  autoridades locales, regionales y entidades públicas y privadas. Los que iban a ser premiados saludaron con buena compañía de familiares y amigos. Premios más gaditanos no los hay. Este año Fernando Quiñones cumpliría 25 años más de no haberse marchado tan pronto. Pero lo suyo trajo cola de compromiso, sabiduría global y arranque multiuso.

El discurso de la presidenta –Blanca Flores- resumió la memoria del año. Continuas actividades acogidas en el Espacio, implicación con otros colectivos, y los actos de producción propia (la Ruta Quiñones y su próximo cartel, del artista Guillermo Márquez Puyana), estos Mojarritas (premios con fundamento), y tantas cosas hechas con un equipo colaborador y bien liderado.

Agradecimientos siempre: a la Universidad, al Ayuntamiento, Junta de Andalucía, a la Joyería Rivera diseñadora, a Primitivo Collantes el buen bodeguero del vino chiclanero que nos rocía, y a Salvarte proveedor guardián de la imagen institucional.

Y vayamos a los premiados:

Pablo Juliá, gran Mijitero 2023, fotoperiodista, notario de la Transición, de impresionante curriculum, contemporáneo de Quiñones y gaditano exportado con orgullo.

Siguieron los quiñoneros de honor: Eugenio Barriola, especialista en trabajos internos perfectos, José Sagrista, del gremio de los colaboradores callados pero valiosos, Carlos Caburrasi, polifacético del sonido, la generosidad y lo que haga falta, y las hermanas Cristina y Natalia Bernardez, ejemplo humano de la hostelería y acogedoras de la Asociación.

Y en las Mojarritas de Plata: Aguas de Cádiz, liderando los hábitos por el clima y el cuidado de nuestro patrimonio hidráulico. Agustín Rubiales,  que fue Rey Mago y es constructor solidario, mecenas inmobiliario que nos correspondió con dedicatoria enmarcada. Y Jesús Bienvenido: arrollador, compositor, cantante, docente y autor de carnaval, que nos regaló un musical “Te regalo Cádiz” de Quiñones.

Fotos de la gran familia quiñonera con Mariela y Téllez y diplomas como credenciales. Guajiras y acordes de cajón y flauta. ¡Qué bien canta Jesús Bienvenido!. La Asociación ha hablado a través de sus premios. Y el martes pasado, más gaviotas que nunca junto a La Caleta.