Esta mañana he visitado junto a quince compañeros de la Academia Sevillana de Gastronomía y Turismo, las instalaciones de la Fundación Cruzcampo, el edificio que fue fábrica y oficinas de la marca de cerveza más señera de Sevilla, fundada en 1904, y hoy reconvertida en la multinacional Heineken y ya en otra ubicación.

El impresionante inmueble acoge casi en su totalidad una Escuela de Hostelería, orientada a la acción social de becar y formar a jóvenes en busca de empleo, facilitarles las prácticas reales en empresas e impulsar su crecimiento personal.

En dicha sede, hemos tenido igualmente un encuentro con la directora de la Fundación, Regla Bejarano, y el director de la Escuela, el chef Francisco Ybarra, todo ello con el objetivo de abrir líneas de colaboración entre Fundación Cruzcampo y nuestra Academia.

La visita comenzó con una explicación del proceso de fabricación de la cerveza: orígenes, ingredientes, molienda, cocimiento o maceración, enfriamiento, fermentación y maduración, filtrado y guarda, para acabar de los tanques a los grifos. El equipo técnico de producción es femenino, y nos dio breves nociones de conceptos fundamentales como tipos y estilos de cerveza. Aquí la producción es artesanal y limitada, sometida a diferentes propuestas de creatividad en su elaboración y graduación alcohólica, y para consumir en el comedor de la Fundación. 

El almuerzo se desarrolló a través de un menú cerrado, diseñado para maridar con distintas cervezas elaboradas en esa Factoría:

Ensaladilla de pulpo a la brasa con encurtidos y aire de guisantes, maridado con Cerveza Mijita Hoppy Lager sin alcohol 0,7 vol %.

Ensalada templada de puerros con crema de sardinas y romesco, maridada con Relente Cerveza Bohemian Pilsner 5,8 vol %.

Lingote de patata brava, con cerveza Trigo en Rama Weissbier 5,9 vol %.

Arroz seco a la brasa con ternera, pimiento de padrón y salsa bearnesa, maridada con Coraje Cerveza Munich Dunkel 5,3 vol %.

Y el postre, torrija con helado de miel de limón.

El servicio de sala corre a cargo de los alumnos de la Escuela de Hostelería, en un amplio comedor, un espacio para catas y una extensa terraza exterior.

La visita realizada a la Fundación Cruzcampo ha sido muy valorada por los miembros de la Academia, y obedece al objetivo de establecer lazos de colaboración institucional con entidades, empresas y productores relacionados con la gastronomía de Sevilla, en la línea de apoyar sus productos y servicios.