Me acaba de llegar el boletín de noticias del Comedor Social de Triana, en Sevilla, correspondiente a marzo. Un servicio que junto al Economato social anexo regentan las religiosas de la Congregación Hermanas de la Caridad, con un buen equipo de eficaces trabajadores y voluntarios.

En el documento se recogen cifras de comidas servidas, número de usuarios tanto del comedor como del economato, y una descripción de lo que es una jornada en estos servicios sociales, imprescindibles para atender tantas necesidades de personas necesitadas y de familias con pocos recursos.

Entre las noticias se destacan la reapertura del patio para mitigar las colas de los usuarios en la calle, el restablecimiento del servicio de cafés y dulces para el desayuno y la sala de informática (martes y jueves) y el servicio de duchas. Todos estos servicios desaparecieron con motivo de la pandemia por el covid-19. Se está a la espera de poder poner en marcha los talleres de inserción social, la ludoteca y el aula de formación básica.

Para colaborar con el comedor, que atiende a una media de 260-300 personas diarias, se pueden enviar donaciones puntuales o periódicas a través de la página web www.comedortriana.org , por bizum al 01163 o haciéndose socio.

A las 6.50 de la mañana comienza la jornada en el comedor, cuando llega el personal contratado: cocinera, pinche y dos empleados de cocina, que elaborarán el menú, una vez se traigan los ingredientes necesarios del almacén. El desayuno se sirve desde las 9.30, mientras van llegando los voluntarios que ayudan a preparar los bocadillos y a poner las mesas. A las 12,15 comienzan a acceder los usuarios. Los voluntarios se ocupan también de recoger las bandejas con los cubiertos y vasos. El menú se alterna cada quince días, y el acceso se cierra a las 13.30.

Y en cuanto al comedor social, en el Encuentro de Voluntarios al que asistimos ayer martes, tuvimos ocasión de escuchar como fue el cierre y la reapertura del mismo con ocasión de la pandemia. Hay que tener en cuenta que no existían equipos de prevención (batas, patucos, mascarillas, mamparas, etc.). Por ello se decidió cerrar el 12 de marzo de 2020, reabriéndose dos meses después, consiguiendo los equipos de prevención necesarios, teniendo en cuanta que había que atender a 450-500 familias al mes. Por ello, se amplió el horario de servicio y del número de voluntarios, se desinfectó la zona de acceso, instalándose dos turbinas para extraer el aire. Igualmente se limitó la entrada a una sola persona por carnet, y se señalizó la vía de entrada y de distancia entre usuarios.

En el economato participan un total de 40-42 voluntarios en tres turnos, trabajando con 18 proveedores, abriendo 2 días a la semana, y con unas ventas de 400.000 euros año. Los usuarios compran los productos al 25% de su coste, sufragando el 75% restante el colectivo de cofradías del barrio de Triana y de Los Remedios.

Comedor y economato son dos ejemplos de obras sociales necesarias y eficaces en su gestión.