En el pasado mes de diciembre, Bodegas González Byass presentó “Tío Pepe Estrella de los Mares”, el fino con el que la bodega ha recuperado la tradición histórica de enviar vinos “en viaje redondo”. Fue a bordo del buque escuela de la armada, el Juan Sebastián de Elcano, durante su 94 crucero de vuelta al mundo. Por cierto, el barco saldrá el próximo sábado 14 de enero del muelle de Cádiz, en lo que será su 95 crucero.

Tío Pepe, el fino de Jerez más universal, navegó durante cinco meses, a bordo del Juan Sebastián de Elcano, con dos botas en una travesía por varios puntos del Atlántico y el Mediterráneo. La singladura finalizó en julio, cuando el buque regresó a Cádiz, culminando así la conmemoración del 500º aniversario de la primera vuelta al mundo realizadas por la expedición de Magallanes-Elcano.

El 94 crucero de vuelta al mundo del buque escuela llegó con un vino especial y diferente al que embarcó. Se trataba de “Tio Pepe Estrella de los Mares”, un fino de “ida y vuelta”, que ha evolucionado de forma excepcional, alcanzando una mayor riqueza de aromas y matices. En el pasado era común enviar botas en las largas travesías para que factores como la temperatura, la presión y, sobre todo, el vaivén continuo de las olas del mar, influyeran en la crianza del vino, mejorando notablemente sus propiedades organolépticas. Eran los vinos conocidos como “mareados” o de “ida y vuelta”, llegaban a multiplicar su valor.

El fino Tio Pepe Estrella de los Mares, un vino de la vendimia 2016, procede de dos pagos diferenciados: Macharnudo y Carrascal. Solo existen 600 botellas de este Jerez, criado bajo velo de flor, ha conseguido un reto enológico, entre la naturaleza y el mar, a bordo de nuestro buque más carismático.