Últimamente, cuando compro choco en mi pescadero (mercado central de abastos de Cádiz), tras limpiarlo y vaciarlo, congelo el cuerpo por un lado, y las patitas y aletas por otro. Y a estas últimas las etiqueto como morralla, porque son menos vistosas. De hecho, tenía en el congelador una bolsa con “morralla” de buen choco, que tras dudar entre hacerlo con arroz o con legumbres, opté por incluirlos con estas verdinas. Y el plato salió exquisito.

Ingredientes (para 3-4 platos): 200 g de verdinas, 300 g de morralla de chocos (se aprovecha prácticamente todo), 1 cucharadita de especias de algas (opcional), cucharada de hojillas de ñoras, 3 cucharadas de tomate frito casero, sal y aceite de oliva virgen extra. Y para el sofrito: aceite de oliva virgen extra, 1 cebolla grande, 1 pimiento verde de freír y 1 tomate maduro grande. Se adorna con un poco de perejil picado.

Dejar en remojo las verdinas toda la noche. A la mañana siguiente se ponen a cocer durante algo más de una hora con las especias de algas, asustándolas dos o tres veces con agua fría.

Troceamos la morralla de choco, y conservamos las partes más difíciles de masticar, que irán al guiso para darles sabor. En un poco de aceite, marcaremos los trozos. Reservamos.

Mientras, hacer el sofrito con la cebolla, el pimiento y el tomate todo pelado y muy picado, dejando todo diez minutos a que evapore el alcohol. Es opcional triturar o no.  

Una vez las verdinas estén tiernas, les añadimos la morralla y el sofrito, las cucharadas de tomate frito, las ñoras y corregimos de sal.

Servimos o congelamos.