De nuevo el programa Saber Vivir de la tve1 nos ofrece información útil sobre la mejor alimentación, de la mano de la experta en nutrición Beatriz Robles. En este caso, con una comparativa entre los valores nutricionales del jamón -que los tiene- pero también con sus inconvenientes. Se demuestra así que el jamón no es un superalimento absoluto.

El jamón es un producto gourmet, obtenido del procesado del cerdo, curación que lleva haciéndose 9.000 años. Pero resulta que su carne –en palabras de Robles- no es la más saludable, incluso siendo el cerdo de raza ibérica. Eso sí, es una carne rica en proteínas de alto valor biológico, facilitándonos aminoácidos que nosotros no podemos producir.

Además, aclaró que las pintas blancas que vemos en el corte del jamón son precisamente esos aminoácidos cristalizados, como consecuencia del proceso de curación. Y esa proteína del jamón no es mejor que la de los huevos, la leche o la carne; o incluso que los garbanzos, que lo tienen todo, que son completos.

El jamón lleva una gran proporción de grasas y sal (sodio) como es natural por su curación. Contiene también ácido oleico y grasas saturadas e insaturadas y colesterol.

Pero los garbanzos llevan mucha fibra, y no aportan glucosa a la sangre, ni colesterol, junto a una buena proporción de proteínas.

Pescado o marisco son más saludables que el jamón, aunque eso nos decepcione un poco.

La conclusión es que los garbanzos ganan nutricionalmente al jamón, y además son más baratos. Y es que gastronomía y nutrición no siempre coinciden.