Una vez superadas las restricciones de acceso a las instalaciones del Comedor, motivadas por el covid19, en el mes de abril pasado y tras tres años de cierre, se reabrió el Salón Comedor Social de Triana. Durante este tiempo, con largas colas en la calle, la distribución de la comida se hizo en bolsas, fiambreras de un solo uso, para comer luego en un banco en la calle. Ahora por fin ha regresado la dignidad de poder comer en una mesa acompañados, que resulta ser la mejor inserción social de los usuarios de este Comedor.

El día de la apertura se dio paso a los comensales, con la ayuda de un voluntario para controlar el flujo de personas. Al mismo tiempo, una de las Hermanas de la Caridad, que regentan el servicio, ofrecía gel desinfectante para las manos en el mostrador de reparto. A continuación, se dispusieron los cuatro platos que componían el menú del día, mientras que la cocina seguía funcionando para preparar la comida del día siguiente, y se recogían las bandejas utilizadas para su fregado. Son varios los voluntarios que trabajan en este comedor, y gracias a ellos y a la dirección y coordinación de las Hermanas el servicio funciona perfectamente. Tras la comida, se entrega a los usuarios el bocadillo y la fruta para la cena… atendiendo igualmente otras posibles peticiones.   

Este es el proceso diario del Comedor Social de Triana, regentado desde 1904 por las Hijas de la Caridad con varios colaboradores; todo un programa de actuación para gestionar un servicio con clara vocación religiosa dedicado a los más débiles. El Comedor se financia gracias a aportaciones económicas de particulares y entidades (sobre todo Cofradías), realizadas tanto en la propia sede como a través de la web. 

Este servicio cuenta con la medalla de oro de la ciudad otorgada por el Ayuntamiento de Sevilla en 2012. También el Distrito de Triana le entregó el galardón de Institución Honorífica del año, por su «labor continuada de asistencia y protección a los más desfavorecidos. 

En 2021 el Comedor atendió a 3.100 usuarios, facilitando 322 comidas diarias, 81.000 menús y 81.000 bocadillos (además de fruta para la cena). Igualmente proporcionó 916 servicio de duchas a 309 usuarios, ya que el pasado año con el covid solo funcionó el servicio de duchas de emergencia. Además, el Comedor Social de Triana proporciona apoyo social a más de 1.200 personas individuales y a 59 familiares (información, orientación, etc.,). 

En los últimos meses los servicios de comedores han aumentado significativamente el número de usuarios en toda España. Estas entidades siguen cumpliendo con su misión, a pesar de que también han disminuido los recursos por donaciones y han visto incrementado sus costes (sobre todo de energía eléctrica). 

Son malos tiempos para los servicios sociales.