Un plato ideal para la cena que aprovecha restos de hortalizas y de marisco que tenía congelado. Los salteados tienen éxito siempre que sus materias primas sean de cierta calidad y frescura. Y es cualquier caso, es cuestión de aprender la técnica de saltear, jugando a controlar la intensidad del fuego, que es lo más importante, para que nada se nos queme y todo quede en su punto.

Ingredientes para dos-tres personas: 300 g. de espinacas baby frescas envasadas, ¼ de gambas, 3-4 troncos de ajetes tiernos, 100 g de jamón ibérico picado, sal y aceite de oliva virgen extra.

En cazuela con poco aceite, calentar y poner las espinacas tras enjuagarlas bajo el grifo. Cerrar con tapadera, poner a fuego medio y dejarlas unos 12-15 minutos. Añadir el jamón y saltear un poco, y enseguida las gambas peladas, rehogando todo bien hasta que las gambas se hagan. Añadir un poco de ñoras y corregir de sal.

Servir inmediatamente en la mesa.