Me llega esta agradable noticia de la web www.diariodegastronomia.com del 27 de junio pasado. Mercamadrid ha puesto en marcha una campaña para impulsar el consumo de frutas y hortalizas entre la población infantil, aquello de la campaña permanente 5 al Día. Se llama Escuela de la Fruta, y según se indica, este primer curso ha finalizado con la visita de más de 1.500 escolares de 44 colegios de la Comunidad de Madrid.

El proyecto de la Escuela de la Fruta comenzó en octubre de 2021, tras suavizarse las restricciones sanitarias por la evolución de la pandemia. Nueve meses después ha finalizado esta actividad, dirigida a mejorar la salud infantil. La campaña se ha montado como una actividad divertida para escolares, aunque además sirve para “reconocer y divulgar” el trabajo de todas las personas que hay detrás de cada fruta y hortaliza desde que sale del campo hasta llegar a la mesa.

La iniciativa además ha sido reconocida por el Observatorio de Innovación en Gran Consumo en España, como uno de los 20 proyectos más innovadores del último año;  y es que su objetivo es enfrentarse a los resultados del último estudio de la Agencia Española de Seguridad Alimentaria y Nutrición, que indica que el 40% de los adolescentes españoles sufre obesidad o tiene sobrepeso, debido, en gran medida, a los malos hábitos alimenticios y a la falta de ejercicio físico.

Me parece muy adecuado que las administraciones locales –sobre todo ellas- inviertan dinero y tiempo en estas acciones formativas. Es más, propongo que se hagan con la participación activa de nuestros mercados de abastos. En ellos deberían exhibirse no solo lo que llega del campo de cercanía, sino también promocionarse los productos frescos y de temporada entre la clientela, más allá de la oferta que traiga cada minorista.

No sé por qué, veo poco cariño de las autoridades por los mercados de abastos, más allá de dar contenido a los puestos. No estaría de más que realizaran de vez en cuando alguna actividad o campaña formativa entre la población, a partir de los alimentos que se comercializan en las plazas. Es un modo de invertir en salud y de no perder de vista los recursos del campo y del mar. 

A estas alturas todos necesitamos saber lo que comemos, conocer los productos frescos, sus variedades, propiedades y su calidad. 

Más información para aquellos colegios que quieran participar:

Enhorabuena a la Escuela de la Fruta.