Cuando vuelves a comer a uno de tus sitios favoritos después de mucho tiempo, te agrada comprobar que sigues pensando igual de él: que su cocina es magnífica y que todo sigue bajo control (el personal de sala, los postres, la carta, el ritmo de la cocina…). Tempus Fugit, en Cádiz, continúa con su buen estilo y trato al cliente, junto a una carta muy cuidada. Y es que su propietario y jefe de cocina, Jesús Palma, trabaja a diario por tenerlo todo a punto.

El sitio –recomendado por la Guía Repsol- cuenta con terraza exterior y comedor interior; desde este último puede vivirse la movida en directo de la cocina. Ofrece su menú Tempus, además de platos singulares fuera de carta, en un recorrido por sus creaciones más significativas. El pan que se sirve es del obrador El Puerto de Santa María, situado en esa misma localidad.

Tempus Fugit está situado en una zona de camino a la playa, en Extramuros, fuera del circuito del centro de Cádiz, por lo que en mi opinión le afecta la estacionalidad de la vida de esta ciudad. Pero su cocina es digna de aprecio.

Platos degustados, mezcla de platos del día y fijos del menú, todos espectaculares:

Oblea de arroz frito, regalo de la casa. 

Ensaladilla de buey de mar, puerro y cebolla encurtida, fideos de manzana y huevas de arenque y mayonesa fugit.

Ostras Gillardeau en tempura, jugo de tomate asado y fermentado, gel de lima.

Saam de pulpo horneado con ajo asado, aguacate y pickel de cebolla y mayonesa kimchi.

La comanda se completó con arroz negro con chipirones.

Y en el postre no pudimos evitar pedir su particular torrija, una de las mejores de Cádiz.

Un restaurante de excelente cocina, moderna, solvente e imaginativa. Siempre está entre nuestros recomendados a quienes nos preguntan dónde comer en Cádiz. Y hasta ahora todos nos han agradecido las indicaciones.