Ya se sabe que las tortillas lo aceptan todo, ofreciendo un magnífico resultado final le pongas lo que le pongas. Teníamos hojas de remolacha traídas de un huerto artesano, donde se planta y se cultiva con las manos, y cuyas hortalizas tienen mucho mejor gusto que las convencionales que podemos encontrar en otros centros de distribución. Estas hojas suelen tirarse, así que les dimos una segunda vida.

Ingredientes para 2-3 personas: hojas de medio manojo de remolachas, medio manojo de cebolletas, 2-3 huevos, un puñado de pasas, sal y aceite de oliva virgen extra.

Pelar y picar las cebolletas en trozos muy pequeños. Lavar cuidadosamente las hojas de remolacha con sus tallos, y trocear no demasiado, porque luego quedarán muy reducidas con la cocción.

En una sartén mediana ponemos a pochar las cebolletas con un poco de aceite, a fuego medio durante cinco minutos. Añadir las hojas de remolacha, la sal y las pasas y tapar, dejando que cuezan al vapor unos quince minutos.

Batir los huevos y disponer en ellos todo el relleno de la tortilla.

Subir el fuego, añadir un poco más de aceite si hiciera falta y formar la tortilla.

Riquísima.