Beatriz Robles, mediática nutricionista a la que vamos siguiendo en sus intervenciones en tv, escribe un artículo en la reconocida web El Comidista, sobre la correlación que existe entre el sobrepeso y la pobreza. En este enlace afirma que el exceso de peso no es una simple elección, ya que influyen otros factores que no son tan fáciles de modificar.

Robles indica que hay que tener en cuenta la oferta, la demanda y todos los parámetros que llevan a preferir unos alimentos a otros.

La oferta: en cuanto que los alimentos más fáciles de conseguir son insanos, por lo que es más fácil consumirlos. Desgraciadamente, estos se encuentran en los barrios de menor renta, y para colmo, cerca de los colegios.

La demanda: porque aunque quisieran salir de su situación de sobrepeso, resulta que no tiene las herramientas necesarias como educación nutricional para saber escoger bien; o tiempo para comprar con fundamento o para cocinar o planificar comidas (importantísimo), y, seguramente tampoco sabrán cocinar, o no tendrán nadie en casa que se dedique a la cocina de un modo rutinario.

Está claro –declara Robles- que la pobreza es un factor de riesgo para padecer sobrepeso u obesidad, o tal vez malnutrición, que es la enfermedad de los países desarrollados (comen mucho pero de mala calidad).

Hablamos del entorno alimentario, que va a condicionar la salud a lo largo de la vida de las personas en su vida.

La salud va a depender más del código postal de un individuo que de su código genético.

Hay que enseñar a cocinar a la gente, con el mensaje de que es algo imprescindible para vivir, junto con una mínima educación nutricional y una formación en administración doméstica, para aprovechar al máximo los bajos ingresos.  No hay otra, para evitar esa pobreza endémica que se convierte en bucle para muchas familias.

La pobreza suele permanecer en el tiempo, a menos que se tomen medidas educativas y formativas para salir de ella, y aquí la Administración tiene mucho que hacer. Hoy la comida insana es otro factor crónico que se debería evitar.