La página Consumer Eroski dedica uno de sus boletines (el de octubre pasado), a analizar y comparar las características de las sopas de sobres que se comercializan, un producto procesado de escasa calidad nutricional, si bien, al parecer, hay unas mejores que otras. Y yo que pensé que este tipo de alimentos pertenecían al pasado, a los años 60-70, en los que llegaron a los supermercados toda clase de preparados rápidos para supuestamente “liberar” a la cocina de la casa. Tiempos en los que no teníamos tanta información sobre los alimentos como ahora…

Y me viene a la memoria el video que grabaron los grupos “No me pises que llevo chanclas” y Gomaespuma, hace algunos años. El tema se llama: Sopa de sobre,  no!! 

En el artículo, Consumer Eroski da una serie de recomendaciones para comprar estas sopas precocinadas, que se siguen vendiendo en sobres con diferentes contenidos. Aquí van:

Ver el ingrediente principal. Mejor si es verdura.

Grasa. Lo deseable es que lleve aceite de oliva, frente a otros como aceite de palma.

Sal, cuanto menos, mejor.

Proporciones: no solo importan los ingredientes (ver envase), sino la proporción de cada uno de ellos (ver lista de ingredientes).

La interpretación: los datos se refieren a 100 ml de producto terminado, es decir, con el agua añadida para consumir. Pero a veces son datos para sopa deshidratada. Esto también afecta a la cantidad de sal añadida. Según indica Eroski, cada sobre (75 g de producto deshidratado) sirve para preparar 4 raciones de 250 ml, conteniendo cada ración 2 g de sal.

Comparaciones.- en este tipo de productos podemos distinguir dos grandes grupos:

  • Las sopas elaboradas a partir de carne, de pollo o de ternera, o con pasta como ingrediente principal. (Con poquísima carne).
  • Las que se elaboran a partir de verduras, como ingrediente principal, en torno al 33% del producto. El resto son ingredientes de menor interés nutricional (potenciadores de sabor, aromas, grasas, sal, etc.).
  • Las sopas que presentan mejores características son las de verduras.

Traigo esta noticia sobre los sobres de sopa porque me parece bien razonada por parte de Eroski. Pero tengo que admitir que si bien las he consumido en mi adolescencia porque se pusieron de moda, no conozco las sopas de sobres actuales, ni tengo interés alguno en ellas. Comprar estos productos va contra mis principios, y hacer una sopa o caldo es algo muy sencillo y asequible, que puede congelarse y tenerse disponible para cualquier ocasión. Y de ese modo, sabemos lo que nos vamos a tomar. Pero entiendo que haya personas que solucionen sus menús con estos productos.

Otra comparativa sobre estas sopas de Directo al Paladar.

Salvo fuerza mayor, ¡Sopa de sobre no!.

(Fotografía de Consumer Eroski).